INSEGURIDAD
7/febrero/2010
*Las alianzas de 2010, contra el PRI
*Se desinfla propuesta de reforma
Preludio de lo que puede suceder en el 2012 cuando llegue la sucesión presidencial, en este 2010 de escenarios electorales diversos, los partidos políticos andan como si dijéramos de cabeza. Pragmáticos como son, están tirando al bote de basura los principios ideológicos y sus compromisos con la sociedad, haciendo hasta lo imposible para asociarse entre sí y no quedarse ajenos a la disputa que significan las gubernaturas de los estados, que estarán abiertas al juicio de las urnas a partir de julio entrante.
Cierto que las coaliciones están permitidas por la ley. Pero el problema es con quién o entre quienes se están haciendo las alianzas para participar en las contiendas estatales del 2010. Por eso hasta el ex presidente Vicente Fox reniega del amasijo (PAN-PRD), cuando se queja de que el Partido de la Revolución Democrática es “un partido desdibujado y que ni a partido llega”. Juicio desmedido, ciertamente, pero de repudio al fin que expresa el sentir de una parte de la sociedad que ve en la unión perredista, con el Partido Acción Nacional, como una suerte de ejercicio inexcusable.
Todo por el mero interés de disputarle las gubernaturas y los congresos estatales al más probable ganador, el Partido Revolucionario Institucional. Con todo y que, hablando de política no hay nada escrito. Y la moneda está en el aire, porque nadie tiene seguro el triunfo. Por eso las andanzas de los partidos que, temiendo ir solos, no quieren perderlo todo frente al PRI. Por lo mismo, es el interés del PAN. El resultado: el entretejido de alianzas con su histórico enemigo. Con ello, entre las patas de los caballos se llevan también a los otros partidos (salvo el PVEM) que conforman el frente Diálogo para la Reconstrucción de México (DIA): el Partido del Trabajo y Convergencia.
Luego entonces, y como a toda acción sobreviene una reacción, máxime en el terreno de la política, lo que considera viable el PRD al aliarse con el PAN para el 2010 puede resultarle caro. Sí, porque la ciudadanía le cobrará, sobre todo al perredé, sus alianzas con el PAN (también, pero menos, a los otros partidos del DIA). Porque con esas acciones, el PRD cargaría sobre los hombros también el peso del desgaste social y político que arrastra consigo el partido del gobierno, el de Felipe Calderón, y de los panistas que representa César Nava.
Además, que el PRD carga con su propio desprestigio, ganado a pulso por sus cuantiosos conflictos internos que no lo han hecho más democrático sino más fragmentado y sectario. Un costo político que aumenta gracias a la inclinación fehaciente del dirigente nacional, Jesús Ortega, y del ahora presidente del Senado, Carlos Navarrete, para negociar con el PAN y concertar con el gobierno calderonista. La sumatoria le saldrá cara al PRD, con todo y sea coyuntural, circunstancial. Por ahora no lo vislumbran los perredistas, pero la ciudadanía lo ve de ese modo y sabrá cómo cobrársela.
Así perderá el PRD y los aliados del DIA también. Será el costo por coaligarse con el PAN. Y todo en aras de ganarle al PRI. Un PRI que, por supuesto, se ha manifestado en contra de dichas alianzas. Pero las habrá en por lo menos 15 estados. Por ejemplo. Ya se armó en Durango, con un candidato de extracción priista. Ya mero se define Oaxaca para apoyar a Gabino Cué Monteagudo. Tentativamente el miércoles entrante se pronuncian todos. Pero el PT y Convergencia ya decidieron. Sólo falta el PRD. Los otros dos candidatos (Irma Piñeyro y Carlos Altamirano Toledo) tienen el respaldo del PAN; lo que falta definir es si van todos contra el PRI. De ello dependerá la definición del candidato. Pero ya Santiago Creel asegura que la alianza en Oaxaca “no se cae”.
El apoyo para Xóchitl Gálvez en Hidalgo, la ex funcionaria del gabinete foxista para la (des)atención de los indígenas, pero más de “inclinaciones progresistas” y por ello factible de recibir el apoyo perredista, es casi alianza natural. PAN y DIA la postularán. En Tamaulipas reina más el sospechosismo porque el posible candidato resulte “infiltrado” del narcotráfico. Por eso no hay definiciones. Contra eso declara uno de los posibles precandidatos, José Julián Sacramento: “Estoy puesto y dispuesto para atender el llamado de cualquier autoridad que necesite de mi presencia para una investigación”. Pero no es una selección sencilla. Y no lo será. Por lo mismo (?), en ese estado reculó Lino Korrodi al apoyo de PRD para ser el candidato a la gubernatura. Porque la problemática del estado no es sencilla.
El PRI, por su parte, que también necesita de algunas alianzas, como en Zacatecas en dónde quiere arrebatarle el estado al PRD que se disputan tanto el equipo de Amalia García como los hermanos Monreal, irá en asociación con el PT para apoyar al candidato de unidad Miguel Alonso Reyes. Alonso será el postulado por la Alianza por la Esperanza de Zacatecas, luego de la declinación de los otros tres precandidatos a su favor: Esaú Hernández, Silverio López y Gustavo Salinas.
Con estas alianzas panistas, hasta con el concertacesionista PRD para competir por las gubernaturas, al propio partido del gobierno ya no le hace falta la presunta “reforma política” que lanzó Calderón de los 10 puntos. Ahora se entiende que ese corolario de propuestas sin sentido, lo único que pretendían era llenar el hueco para estas elecciones del 2010. No para avanzar, como se arguyó el mismo PAN, hacia la ciudadanización de la política. Es una propuesta llena de trampas políticas. Improcedente. Lo que no significa que al país le esté faltando una reforma política integral. Pero tampoco para fortalecer al presidencialismo o para hacer del Congreso una oficialía de partes, quitándole su carácter legislador.
En este sentido le asiste la razón al PRI cuando califica de exageradas las declaraciones del titular de Gobernación, Fernando Gómez Mont, en el sentido que hay riesgos para la democracia si no hay reforma política. Menos si se parte únicamente de la propuesta simplista de Calderón. Pero al conseguir aliados para ir a competir por las gubernaturas, al PAN lo le preocupará más su pretendida reforma política. En la semana siguiente el PRI presentará la propia.
Contacto: sgb33@hotmail.com
domingo, 7 de febrero de 2010
viernes, 5 de febrero de 2010
Replantear lucha antinarco
INSEGURIDAD
5/febrero/2010
*Los primeros indicios están a la vista
*Indigna muerte de inocentes en Juárez
Trastabillando, pero al parecer ahora sí le está entrando la preocupación al gobierno federal panista que encabeza el presidente Felipe Calderón, en el tema del combate al narcotráfico y al crimen organizado. Y está dando algunas muestras —señales importantes que, sin embargo, hay que destacar— de cambio. Es decir, está llegando a su fin la estrategia adoptada desde el inicio del actual sexenio, de las armas por delante y sin más, como único método de solución a los problemas de inseguridad, que brotan del tipo de delitos por esas ilícitas actividades.
El gobierno tiene que aceptar, así sea a regañadientes, que su hasta ahora declarada “guerra” contra los cárteles del narco y las bandas de otros delitos igualmente graves que afectan a la sociedad, no ha dado los resultados previstos de arranque: los de brindar la seguridad que a gritos demandan todos los sectores y en todos los rincones del país. Porque, contrariamente, aumenta cada vez lastimosamente el número de muertes relacionadas con esa “guerra”, igual el todo México pero, especialmente en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Y para los ciudadanos la seguridad, que como tal si está amenazada atenta en contra de la convivencia misma que alcanza hasta el corazón del núcleo familiar, es y debe ser siempre una preocupación de Estado. Por tanto, atenderlo se convierte en alta prioridad para gobiernos, sin importar el color del partido en el poder porque es el mandato ciudadano. La tranquilidad y la convivencia sana, en el marco de un estado de derecho y que se rige (o eso debe) por preceptos claramente democráticos, como máxima prioridad.
Lo primero es el reconocimiento de la derrota, que como tal comienza a ser parte de la solución del problema. Y está visto que así está ocurriendo ya por parte del gobierno federal. Porque con el Ejército en las calles en lugar de resolver la seguridad, su contrario, inseguridad, ha venido en aumento. Y por lo tanto, la dichosa estrategia adolece de muchas cosas. Fallas de origen, porque ha sido más unilateral, lineal, y focalizada que estructurada, planeada y con las ramificaciones máximas posibles.
Así, hay al menos dos señales importantes que están demostrando ya el cambio de estrategia en el gobierno federal, en esa lucha contra el crimen organizado. Lo que todavía no significa que las lleve a cabo, porque apenas lo viene declarando. Falta verlo en los hechos. No obstante el tiempo apremia. El primer punto es que, en el caso del combate a las bandas que se disputan la plaza de Juárez, se está relegando a segundo término —que no abandonando tampoco pero eso es un indicio claro— al Ejército. El abrir el camino para que las policías (es decir, federal pero también estatal y municipal) se hagan cargo de las indagatorias y persecución de los involucrados en los delitos agravados cometidos, es un paso importante. Porque como se ha dicho muchas veces: el combate al crimen organizado no es mera cuestión de armamento, o de patrullaje de las calles por soldados. Es un asunto también de la policía investigadora.
El otro punto es que, según lo ha declarando el propio presidente Calderón ayer, va a replantearse la estrategia en Ciudad Juárez como un “plan integral”. Esto a partir del asesinato masivo de los 16 jóvenes, y otros 13 que resultaron heridos departiendo en una fiesta. Los hechos que ocurrieron la madrugada del pasado domingo, en contra de estudiantes que nada tenían que ver con el problema del narcotráfico, como supondrían los atacantes identificados del llamado grupo Artistas asesinos. Una matazón que ha causado, entonces, una de las mayores indignaciones entre la sociedad juarense y nacional.
La señal de Calderón, en este sentido, es que el nuevo plan integral no se impondrá “desde el centro”, sino que dialogará con la sociedad juarense. Las medidas “las queremos proponer a la sociedad juarense, porque tenemos, sí, un plan y una estrategia pero no queremos imponerla desde el centro sino que queremos proponerla y dialogarla a la sociedad juarense e implementarla de la mano con los juarenses, porque queremos atacar la inseguridad de raíz”. A ver.
De lograrlo, ese será un viraje, como decimos, del rumbo impuesto. Porque con toda seguridad el consenso de la tan lastimada sociedad juarense tendrá propuestas importantes. Y el gobierno deberá adoptarlas como propias para llevarlas a cabo. Ahí estará, seguramente, el inmediato retiro del Ejército de las calles y la entrada directa y más eficiente de las policías de los tres niveles de gobierno. Igualmente otras medidas que tienen que ver con la capacitación, la depuración de los cuerpos policiacos y la purga de todos aquellos presuntamente ligados a la protección de las bandas. Sin desdeñar el complemento presidencial de “los programas sociales, el rescate de los espacios públicos para la convivencia, el fomento de las oportunidades de educación, el esparcimiento, la cultura y el trabajo para los jóvenes, evitando con ello su caída en las garras de la adicciones y la delincuencia”, palabras más, palabras menos.
Una propuesta, que finalmente, sea detallada por la sociedad juarense. Urgen los calendarios de las consultas, los foros, los debates. Nadie espera una tomadura de pelo. El número de muertos y la violencia que azota a estos hermanos en la frontera, no valen ninguna esperanza en falso. Tampoco promesas de palabra.
Es de humanos reconocer los errores. El problema es cuando se aceptan demasiado tarde. Pero en estos asuntos del combate a la inseguridad, el aceptar la derrota de la estrategia aplicada durante los últimos tres años nunca resultará tarde, porque urge la redefinición. Todos esperamos cambios en firme. De lo contrario, cuando la muerte haya rebasado toda posibilidad de recuperar la tranquilidad para la sana convivencia, la sociedad le recriminará a la autoridad federal, comenzando por el propio Calderón. Vale, el beneficio de la duda. La recuperación de la paz lo vale, sí, pero con justicia y dignidad, como exige el “Pacto por la Cultura, Red Mesa de Mujeres y Colectiva Fronteriza, Cd. Juárez, Chih., 01 de febrero de 2010”.
Contacto: sgb33@hotmail.com
5/febrero/2010
*Los primeros indicios están a la vista
*Indigna muerte de inocentes en Juárez
Trastabillando, pero al parecer ahora sí le está entrando la preocupación al gobierno federal panista que encabeza el presidente Felipe Calderón, en el tema del combate al narcotráfico y al crimen organizado. Y está dando algunas muestras —señales importantes que, sin embargo, hay que destacar— de cambio. Es decir, está llegando a su fin la estrategia adoptada desde el inicio del actual sexenio, de las armas por delante y sin más, como único método de solución a los problemas de inseguridad, que brotan del tipo de delitos por esas ilícitas actividades.
El gobierno tiene que aceptar, así sea a regañadientes, que su hasta ahora declarada “guerra” contra los cárteles del narco y las bandas de otros delitos igualmente graves que afectan a la sociedad, no ha dado los resultados previstos de arranque: los de brindar la seguridad que a gritos demandan todos los sectores y en todos los rincones del país. Porque, contrariamente, aumenta cada vez lastimosamente el número de muertes relacionadas con esa “guerra”, igual el todo México pero, especialmente en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Y para los ciudadanos la seguridad, que como tal si está amenazada atenta en contra de la convivencia misma que alcanza hasta el corazón del núcleo familiar, es y debe ser siempre una preocupación de Estado. Por tanto, atenderlo se convierte en alta prioridad para gobiernos, sin importar el color del partido en el poder porque es el mandato ciudadano. La tranquilidad y la convivencia sana, en el marco de un estado de derecho y que se rige (o eso debe) por preceptos claramente democráticos, como máxima prioridad.
Lo primero es el reconocimiento de la derrota, que como tal comienza a ser parte de la solución del problema. Y está visto que así está ocurriendo ya por parte del gobierno federal. Porque con el Ejército en las calles en lugar de resolver la seguridad, su contrario, inseguridad, ha venido en aumento. Y por lo tanto, la dichosa estrategia adolece de muchas cosas. Fallas de origen, porque ha sido más unilateral, lineal, y focalizada que estructurada, planeada y con las ramificaciones máximas posibles.
Así, hay al menos dos señales importantes que están demostrando ya el cambio de estrategia en el gobierno federal, en esa lucha contra el crimen organizado. Lo que todavía no significa que las lleve a cabo, porque apenas lo viene declarando. Falta verlo en los hechos. No obstante el tiempo apremia. El primer punto es que, en el caso del combate a las bandas que se disputan la plaza de Juárez, se está relegando a segundo término —que no abandonando tampoco pero eso es un indicio claro— al Ejército. El abrir el camino para que las policías (es decir, federal pero también estatal y municipal) se hagan cargo de las indagatorias y persecución de los involucrados en los delitos agravados cometidos, es un paso importante. Porque como se ha dicho muchas veces: el combate al crimen organizado no es mera cuestión de armamento, o de patrullaje de las calles por soldados. Es un asunto también de la policía investigadora.
El otro punto es que, según lo ha declarando el propio presidente Calderón ayer, va a replantearse la estrategia en Ciudad Juárez como un “plan integral”. Esto a partir del asesinato masivo de los 16 jóvenes, y otros 13 que resultaron heridos departiendo en una fiesta. Los hechos que ocurrieron la madrugada del pasado domingo, en contra de estudiantes que nada tenían que ver con el problema del narcotráfico, como supondrían los atacantes identificados del llamado grupo Artistas asesinos. Una matazón que ha causado, entonces, una de las mayores indignaciones entre la sociedad juarense y nacional.
La señal de Calderón, en este sentido, es que el nuevo plan integral no se impondrá “desde el centro”, sino que dialogará con la sociedad juarense. Las medidas “las queremos proponer a la sociedad juarense, porque tenemos, sí, un plan y una estrategia pero no queremos imponerla desde el centro sino que queremos proponerla y dialogarla a la sociedad juarense e implementarla de la mano con los juarenses, porque queremos atacar la inseguridad de raíz”. A ver.
De lograrlo, ese será un viraje, como decimos, del rumbo impuesto. Porque con toda seguridad el consenso de la tan lastimada sociedad juarense tendrá propuestas importantes. Y el gobierno deberá adoptarlas como propias para llevarlas a cabo. Ahí estará, seguramente, el inmediato retiro del Ejército de las calles y la entrada directa y más eficiente de las policías de los tres niveles de gobierno. Igualmente otras medidas que tienen que ver con la capacitación, la depuración de los cuerpos policiacos y la purga de todos aquellos presuntamente ligados a la protección de las bandas. Sin desdeñar el complemento presidencial de “los programas sociales, el rescate de los espacios públicos para la convivencia, el fomento de las oportunidades de educación, el esparcimiento, la cultura y el trabajo para los jóvenes, evitando con ello su caída en las garras de la adicciones y la delincuencia”, palabras más, palabras menos.
Una propuesta, que finalmente, sea detallada por la sociedad juarense. Urgen los calendarios de las consultas, los foros, los debates. Nadie espera una tomadura de pelo. El número de muertos y la violencia que azota a estos hermanos en la frontera, no valen ninguna esperanza en falso. Tampoco promesas de palabra.
Es de humanos reconocer los errores. El problema es cuando se aceptan demasiado tarde. Pero en estos asuntos del combate a la inseguridad, el aceptar la derrota de la estrategia aplicada durante los últimos tres años nunca resultará tarde, porque urge la redefinición. Todos esperamos cambios en firme. De lo contrario, cuando la muerte haya rebasado toda posibilidad de recuperar la tranquilidad para la sana convivencia, la sociedad le recriminará a la autoridad federal, comenzando por el propio Calderón. Vale, el beneficio de la duda. La recuperación de la paz lo vale, sí, pero con justicia y dignidad, como exige el “Pacto por la Cultura, Red Mesa de Mujeres y Colectiva Fronteriza, Cd. Juárez, Chih., 01 de febrero de 2010”.
Contacto: sgb33@hotmail.com
jueves, 4 de febrero de 2010
Corrupción en antros
INSEGURIDAD
4/febrero/2010
*Salvador Cabañas, una víctima más
*Autoridades del DF, en entredicho
El tema de los antros en el Distrito Federal es una de esas páginas oscuras dentro de las cuales muy pocas autoridades —delegacionales o policiacas— quieren, o les gusta, hurgar. Boquete de irregularidades, el asunto está ligado a la componenda, la corrupción, la complicidad. Venta de drogas y asalto a visitantes ingenuos cuyas tarjetas son saqueadas vil y descaradamente por empleados y propietarios de esos lugares del vicio, más que del esparcimiento o el entretenimiento (tampoco sitios para la diversión juvenil, aunque muchas de ellas pasen por bares o discotecas; o para fiestas y eventos). Pero los hay de diverso tipo, y al alcance de bolsillos flacos o pudientes, como el sonado caso del bar Bar, para “chavos bien”.
Los antros están ligados, también, con el alcohol adulterado y el tráfico del sexo, porque muchas mujeres —en “calidad de importación”, por las diversas nacionalidades; la trata de personas se encarga— son introducidas para ejercer la prostitución. Anomalías que aparecen siempre, por supuesto, bajo la sospecha de las autoridades encargadas de vigilar la operación de estos “establecimientos mercantiles”. Además de la delegación Cuauhtémoc, se extienden en otras como V. Carranza, Coyoacán, Álvaro Obregón e Iztapalapa. Por no citar su proliferación en todo el DF.
La participación de varias de las bandas del crimen organizado y del narcotráfico en el DF, la complejidad misma de la ciudad de México y en general la zona conurbada —la tierra de nadie—, los sitios aledaños o las colindancias del DF-Edomex, es terreno fértil para la proliferación de este tipo de “negocios” que atraen ingenuos bajo el eslogan del “no cover”.
En esos sitios pueden ocurrir imprevistos que terminan en violencia, o hasta en muerte. Y cualquier tipo de escándalos, convertidos en tragedia, para mucha gente inocente. Entre algunos casos, de los más sonados por terribles, destaca el incendio del 20 de octubre del 2000, en el bar Lobohombo, donde perdieron la vida 22 jóvenes y el dueño del llamado “cártel de giros negros” (el Titanium y muchos otros bares también de su propiedad), Alejandro Iglesias Rebollo, quedó impune. Pese a ser acusado de homicidio doloso, lesiones y lenocinio. Juicio sin cárcel. Inmunidades de la justicia.
Y en junio 2008, cuando en el News Divine, ubicado en Eduardo Molina, en la Gustavo A. Madero, también perdieron la vida por “asfixia” 12 personas, entre ellos dos policías y un judicial, por taponar la entrada del lugar. Un “operativo” mal operado por la Secretaría de Seguridad Pública del DF.
Eso sí, cuando estuvo al frente del gobierno en el DF el regente último, Óscar Espinosa Villarreal, se culpaba con frecuencia al PRI por la proliferación de estos centros del vicio, pero el tema no es menor desde que está gobernando el PRD, bajo la figura de los jefes de gobierno. Incluso ha ido en aumento. Y expandiéndose a otras demarcaciones porque antes era más señalada, por ejemplo, el caso de la delegación Cuauhtémoc.
Ya lo dijo recientemente, con motivo del escándalo del bar Bar, donde fue agredido el paraguayo y jugador de futbol, Salvador Cabañas, el presidente de la Asociación Nacional de la Industria de Discotecas, Bares y Centros de Espectáculos (ANIDICE), que agrupa a mil 600 establecimientos, Ismael Rivera: los propietarios de antros y bares pagan cuotas a las autoridades para poder operar después de la hora permitida por la ley; actos de corrupción que son propiciados por la Ley de Establecimientos Mercantiles, que está en total desacuerdo con la realidad. En sus palabras: “Las autoridades capitalinas en general han dejado operar a los centros nocturnos bajo un horario tolerado que bien a bien no es el mejor formato para los empresarios, ya que esto genera actos directos de corrupción por parte de las autoridades”.
Y a raíz, precisamente, de ese incidente del lunes 25, que ha puesto al borde de la muerte al futbolista del club de futbol América, Cabañas, se destapó la cloaca de los antros. Ahora sí llegaron los operativos y la autoridad policiaca del DF encontró todas las “irregularidades” habidas y por haber para “clausurar”. La SSP-DF dijo que al menos 110 trabajan con anomalías. Como siempre: después del niño ahogado… Pero como bien lo declaró un empleado del dicho antro, en esos días posteriores de la agresión con arma de fuego, por el identificado como José Jorge Balderas (una de sus seudónimos porque tiene más), el Jota Jota, al jugador: “Estamos bien parados”. Se entiende que con las autoridades y/o, en este caso, como lo destapó Proceso de esta semana, un antro donde los propietarios están en “sociedad” con la empresa Televisa.
La nota suscrita por la reportera Gloria Leticia Díaz destripa las relaciones de contubernio, entre el (o los) hermanos propietario del bar Bar, Simón Charaf Medina y Emilio Azcárraga Jean, el hijo de El Tigre. Las relaciones de negocio, la participación de artistas de esa empresa en el lugar, el centro de un reality show, de los que tanto promueve la televisora “El bar provoca”. A donde acudían estrellas del espectáculo, algunos junior. Se ha dicho que Cabañas asistía con frecuencia al sitio, y en compañía de la esposa.
El caso que ha cimbrado a muchos, gracias a la profusa difusión de los medios particularmente la pantalla chica, es llamado por la revista semanal como “La tragicomedia de Televisa”. El caso Salvador Cabañas quedará como uno más. Alejandra Barrales, la líder de la mayoría perredista en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, ha dicho que se revisará la ley de establecimientos mercantiles. Eso resulta más que urgente.
Pero la corrupción en los antros seguirá avanzando. Relumbrón el cierre coyuntural de la SSP-DF. Volverán a funcionar con esa peligrosa “normalidad” de costumbre. El contubernio seguirá cobrando víctimas. El peligro para los jóvenes es un asunto de vida o muerte. En tanto muchos de los casos generados en esos “espacios mercantiles”, han caído en el olvido para la Procuraduría capitalina.
Contacto: sgb33@hotmail.com
4/febrero/2010
*Salvador Cabañas, una víctima más
*Autoridades del DF, en entredicho
El tema de los antros en el Distrito Federal es una de esas páginas oscuras dentro de las cuales muy pocas autoridades —delegacionales o policiacas— quieren, o les gusta, hurgar. Boquete de irregularidades, el asunto está ligado a la componenda, la corrupción, la complicidad. Venta de drogas y asalto a visitantes ingenuos cuyas tarjetas son saqueadas vil y descaradamente por empleados y propietarios de esos lugares del vicio, más que del esparcimiento o el entretenimiento (tampoco sitios para la diversión juvenil, aunque muchas de ellas pasen por bares o discotecas; o para fiestas y eventos). Pero los hay de diverso tipo, y al alcance de bolsillos flacos o pudientes, como el sonado caso del bar Bar, para “chavos bien”.
Los antros están ligados, también, con el alcohol adulterado y el tráfico del sexo, porque muchas mujeres —en “calidad de importación”, por las diversas nacionalidades; la trata de personas se encarga— son introducidas para ejercer la prostitución. Anomalías que aparecen siempre, por supuesto, bajo la sospecha de las autoridades encargadas de vigilar la operación de estos “establecimientos mercantiles”. Además de la delegación Cuauhtémoc, se extienden en otras como V. Carranza, Coyoacán, Álvaro Obregón e Iztapalapa. Por no citar su proliferación en todo el DF.
La participación de varias de las bandas del crimen organizado y del narcotráfico en el DF, la complejidad misma de la ciudad de México y en general la zona conurbada —la tierra de nadie—, los sitios aledaños o las colindancias del DF-Edomex, es terreno fértil para la proliferación de este tipo de “negocios” que atraen ingenuos bajo el eslogan del “no cover”.
En esos sitios pueden ocurrir imprevistos que terminan en violencia, o hasta en muerte. Y cualquier tipo de escándalos, convertidos en tragedia, para mucha gente inocente. Entre algunos casos, de los más sonados por terribles, destaca el incendio del 20 de octubre del 2000, en el bar Lobohombo, donde perdieron la vida 22 jóvenes y el dueño del llamado “cártel de giros negros” (el Titanium y muchos otros bares también de su propiedad), Alejandro Iglesias Rebollo, quedó impune. Pese a ser acusado de homicidio doloso, lesiones y lenocinio. Juicio sin cárcel. Inmunidades de la justicia.
Y en junio 2008, cuando en el News Divine, ubicado en Eduardo Molina, en la Gustavo A. Madero, también perdieron la vida por “asfixia” 12 personas, entre ellos dos policías y un judicial, por taponar la entrada del lugar. Un “operativo” mal operado por la Secretaría de Seguridad Pública del DF.
Eso sí, cuando estuvo al frente del gobierno en el DF el regente último, Óscar Espinosa Villarreal, se culpaba con frecuencia al PRI por la proliferación de estos centros del vicio, pero el tema no es menor desde que está gobernando el PRD, bajo la figura de los jefes de gobierno. Incluso ha ido en aumento. Y expandiéndose a otras demarcaciones porque antes era más señalada, por ejemplo, el caso de la delegación Cuauhtémoc.
Ya lo dijo recientemente, con motivo del escándalo del bar Bar, donde fue agredido el paraguayo y jugador de futbol, Salvador Cabañas, el presidente de la Asociación Nacional de la Industria de Discotecas, Bares y Centros de Espectáculos (ANIDICE), que agrupa a mil 600 establecimientos, Ismael Rivera: los propietarios de antros y bares pagan cuotas a las autoridades para poder operar después de la hora permitida por la ley; actos de corrupción que son propiciados por la Ley de Establecimientos Mercantiles, que está en total desacuerdo con la realidad. En sus palabras: “Las autoridades capitalinas en general han dejado operar a los centros nocturnos bajo un horario tolerado que bien a bien no es el mejor formato para los empresarios, ya que esto genera actos directos de corrupción por parte de las autoridades”.
Y a raíz, precisamente, de ese incidente del lunes 25, que ha puesto al borde de la muerte al futbolista del club de futbol América, Cabañas, se destapó la cloaca de los antros. Ahora sí llegaron los operativos y la autoridad policiaca del DF encontró todas las “irregularidades” habidas y por haber para “clausurar”. La SSP-DF dijo que al menos 110 trabajan con anomalías. Como siempre: después del niño ahogado… Pero como bien lo declaró un empleado del dicho antro, en esos días posteriores de la agresión con arma de fuego, por el identificado como José Jorge Balderas (una de sus seudónimos porque tiene más), el Jota Jota, al jugador: “Estamos bien parados”. Se entiende que con las autoridades y/o, en este caso, como lo destapó Proceso de esta semana, un antro donde los propietarios están en “sociedad” con la empresa Televisa.
La nota suscrita por la reportera Gloria Leticia Díaz destripa las relaciones de contubernio, entre el (o los) hermanos propietario del bar Bar, Simón Charaf Medina y Emilio Azcárraga Jean, el hijo de El Tigre. Las relaciones de negocio, la participación de artistas de esa empresa en el lugar, el centro de un reality show, de los que tanto promueve la televisora “El bar provoca”. A donde acudían estrellas del espectáculo, algunos junior. Se ha dicho que Cabañas asistía con frecuencia al sitio, y en compañía de la esposa.
El caso que ha cimbrado a muchos, gracias a la profusa difusión de los medios particularmente la pantalla chica, es llamado por la revista semanal como “La tragicomedia de Televisa”. El caso Salvador Cabañas quedará como uno más. Alejandra Barrales, la líder de la mayoría perredista en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, ha dicho que se revisará la ley de establecimientos mercantiles. Eso resulta más que urgente.
Pero la corrupción en los antros seguirá avanzando. Relumbrón el cierre coyuntural de la SSP-DF. Volverán a funcionar con esa peligrosa “normalidad” de costumbre. El contubernio seguirá cobrando víctimas. El peligro para los jóvenes es un asunto de vida o muerte. En tanto muchos de los casos generados en esos “espacios mercantiles”, han caído en el olvido para la Procuraduría capitalina.
Contacto: sgb33@hotmail.com
miércoles, 3 de febrero de 2010
La reventa de Pemex
INSEGURIDAD
3/febrero/2010
*Calderón en Davos con petroleras
*Abierta, la participación privada
El Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, llegó a Davos la semana pasada por tres días, con toda la intención de entregar el petróleo mexicano a las trasnacionales extranjeras. Actuó como el portador del entreguismo energético; como el promotor de la contrarreforma del petróleo. Nadie lo sabía. Sólo él y algunos integrantes del gabinete, como el titular de Economía, Gerardo Ruiz Mateos y el director de Petróleos Mexicanos, Juan José Suárez Coppel.
Pero así se dio a conocer un día antes de que concluyera el Foro Económico Mundial efectuado en Suiza, ciudad alpina. Primero estuvo en la avanzada la misma semana el titular de la paraestatal, Coppel, cabildeando con los empresarios del ramo, según se filtró a la prensa mexicana. Luego, lo dijo el propio Mateos, que las propias trasnacionales (las principales petroleras del mundo) habrían tenido una “participación activa” en la elaboración de los nuevos contratos “marco” que pronto presentará Pemex (a las propias empresas, por supuesto; más no Congreso para su aprobación). Es decir, contratos a modo; conforme al interés de las petroleras extranjeras. A su satisfacción plena, pues. Por eso la “felicitación” de los empresarios extranjeros a la paraestatal no se hizo esperar, por “la apertura” y los contratos logrados. Por el entreguismo, mejor dicho.
Luego el propio Calderón se reunió el viernes 29 con los directivos petroleros. Estuvieron presentes puros magnates. Por la firma Royal Dutch Shell, Peter Voser; por la British Petroleum, Tony Hayward; por la Statoil, Margaret Ovrum; por Total, Therry Desmarest, y por ENI, Roberto Poli. Nada menos. Ahí el presidente mexicano se refirió a los casi neomilagros de la economía mexicana, a punto del despegue y con el rumbo claro. Porque México está, “en el camino de la recuperación económica, debido a las responsables y oportunas medidas anticíclicas que tomó su gobierno” (calderonista), así como por “la solidez de los fundamentos económicos”.
En fin. Que después les habló de la benignidad de la reforma energética de 2008, lograda con el voto de las mayorías en el Congreso de la Unión. Calderón dijo también que el gobierno continuará con su agenda de “reformas”, buscando la competitividad de la economía, con todo y que el PRI haya dicho tener sus prioridades en materia económica. Porque, como justificó ante la promesa del Grupo Nestlé de invertir 400 millones de pesos en México, “queremos convertirnos en uno de los mejores destinos de inversión en el mundo”. ¡Cualquier discurso de algún otro presidente mexicano semejante a este resultará mera ficción!
El caso es que, más pronto que tarde, aseguró Ruiz Mateos, se anunciará vía la Secretaría de Energía, los primeros contratos entre esas empresas y Pemex. En sus propias palabras: “Seguramente —refirió— en los próximos meses estaremos viendo a algunas de estas empresas participando junto con Pemex para reforzar la tecnología y reforzar la exploración y perforación de pozos en México”. Ciertamente, pues. Todavía no se conocen, eso sí, los montos de inversión de dichas empresas trasnacionales en el país.
Pero su participación generará “muchas ventajas, como acelerar el proceso de desarrollo tecnológico de la paraestatal”. Podrá incrementarse la producción de petróleo y comenzar a explorar en aguas profundas, para “potenciar a la empresa de todos los mexicanos”. Para que vuelva a ser líder del ramo en el mundo. Como si Pemex no hubiese alcanzado antes niveles importantes y, tampoco, se hayan dilapidado recursos con gobiernos como el de Vicente Fox, quien se gastó uno de los ingresos por ese concepto en tiempos de mayor auge petrolero, como coincidió durante su sexenio.
Por eso ahora el presidente mexicano quiere hacer lo mismo. Es la línea, amarrar con extranjeros ante todo. Por eso se divulga lo hace, con todas las de la ley, porque se sustenta en la reforma de 2008. Una reforma que el propio Calderón se ha encargado de negociar con las trasnacionales petroleras la explotación de los recursos energéticos vía Pemex en el subsuelo y en aguas profundas del territorio nacional.
No se dice, en cambio, ni una palabra sobre la misteriosa desaparición de la Isla Bermeja, en el Golfo de México, en los tiempos de Ernesto Zedillo, denunciada tantas veces por un panista de pantalones como José Ángel Conchello Dávila cuando era senador de la República, y nadie fumó. Provocada, claro está, por la magia de los Estados Unidos para, de ese modo, afianzarse un área suficientemente extensa de reservas del energético en las aguas profundas del propio Golfo. Nada. Nadie le reclama a EU por la presunta “desaparición”. A cambio, lo que dispongan las petroleras gringas o de cualquier parte del mundo. Entreguismo puro.
Pero el tema no se agota en eso. Porque tampoco nadie, desde el propio gobierno (ni antes priista ni ahora panista), dice una sola palabra de los inconstitucionales Contratos de Servicios Múltiples, bajo los cuales se ha venido privatizando el petróleo de la Cuenca de Burgos desde mucho antes de la reforma energética de 2008. Como se ha denunciado desde entonces. Y la bibliografía y los datos abundan. De eso, claro, nada.
Es más, como se comentó en su momento cuando se discutía sobre la reforma petrolera, que no reforma energética: la citada reforma constitucional no hará otra cosa que legitimar lo que se viene haciendo, soterradamente, entre el gobierno y las petroleras extranjeras. Ya la revista Mundo Ejecutivo, de mayo de 2008, describía la participación privada en Pemex. Dedicada a “El universo de los negocios”, afirma que en manos extranjeras está “más de 80 por ciento de sus servicios los contrata con empresas privadas, nacionales o extranjeras; lo hace desde hace más de 40 años, en el marco de la Ley de Obras Públicas y Servicios, y la Ley de Adquisiciones y Arrendamiento, que lo mismo sirve para adquirir un lápiz y papelería, una refinería o una plataforma para perforar en aguas profundas a más de 1,000 metros de tirante de agua”. Tomado de: “Pemex ya contrata 80% de sus servicios con privados”. Secreto a voces.
Contacto: sgb33@hotmail.com
3/febrero/2010
*Calderón en Davos con petroleras
*Abierta, la participación privada
El Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, llegó a Davos la semana pasada por tres días, con toda la intención de entregar el petróleo mexicano a las trasnacionales extranjeras. Actuó como el portador del entreguismo energético; como el promotor de la contrarreforma del petróleo. Nadie lo sabía. Sólo él y algunos integrantes del gabinete, como el titular de Economía, Gerardo Ruiz Mateos y el director de Petróleos Mexicanos, Juan José Suárez Coppel.
Pero así se dio a conocer un día antes de que concluyera el Foro Económico Mundial efectuado en Suiza, ciudad alpina. Primero estuvo en la avanzada la misma semana el titular de la paraestatal, Coppel, cabildeando con los empresarios del ramo, según se filtró a la prensa mexicana. Luego, lo dijo el propio Mateos, que las propias trasnacionales (las principales petroleras del mundo) habrían tenido una “participación activa” en la elaboración de los nuevos contratos “marco” que pronto presentará Pemex (a las propias empresas, por supuesto; más no Congreso para su aprobación). Es decir, contratos a modo; conforme al interés de las petroleras extranjeras. A su satisfacción plena, pues. Por eso la “felicitación” de los empresarios extranjeros a la paraestatal no se hizo esperar, por “la apertura” y los contratos logrados. Por el entreguismo, mejor dicho.
Luego el propio Calderón se reunió el viernes 29 con los directivos petroleros. Estuvieron presentes puros magnates. Por la firma Royal Dutch Shell, Peter Voser; por la British Petroleum, Tony Hayward; por la Statoil, Margaret Ovrum; por Total, Therry Desmarest, y por ENI, Roberto Poli. Nada menos. Ahí el presidente mexicano se refirió a los casi neomilagros de la economía mexicana, a punto del despegue y con el rumbo claro. Porque México está, “en el camino de la recuperación económica, debido a las responsables y oportunas medidas anticíclicas que tomó su gobierno” (calderonista), así como por “la solidez de los fundamentos económicos”.
En fin. Que después les habló de la benignidad de la reforma energética de 2008, lograda con el voto de las mayorías en el Congreso de la Unión. Calderón dijo también que el gobierno continuará con su agenda de “reformas”, buscando la competitividad de la economía, con todo y que el PRI haya dicho tener sus prioridades en materia económica. Porque, como justificó ante la promesa del Grupo Nestlé de invertir 400 millones de pesos en México, “queremos convertirnos en uno de los mejores destinos de inversión en el mundo”. ¡Cualquier discurso de algún otro presidente mexicano semejante a este resultará mera ficción!
El caso es que, más pronto que tarde, aseguró Ruiz Mateos, se anunciará vía la Secretaría de Energía, los primeros contratos entre esas empresas y Pemex. En sus propias palabras: “Seguramente —refirió— en los próximos meses estaremos viendo a algunas de estas empresas participando junto con Pemex para reforzar la tecnología y reforzar la exploración y perforación de pozos en México”. Ciertamente, pues. Todavía no se conocen, eso sí, los montos de inversión de dichas empresas trasnacionales en el país.
Pero su participación generará “muchas ventajas, como acelerar el proceso de desarrollo tecnológico de la paraestatal”. Podrá incrementarse la producción de petróleo y comenzar a explorar en aguas profundas, para “potenciar a la empresa de todos los mexicanos”. Para que vuelva a ser líder del ramo en el mundo. Como si Pemex no hubiese alcanzado antes niveles importantes y, tampoco, se hayan dilapidado recursos con gobiernos como el de Vicente Fox, quien se gastó uno de los ingresos por ese concepto en tiempos de mayor auge petrolero, como coincidió durante su sexenio.
Por eso ahora el presidente mexicano quiere hacer lo mismo. Es la línea, amarrar con extranjeros ante todo. Por eso se divulga lo hace, con todas las de la ley, porque se sustenta en la reforma de 2008. Una reforma que el propio Calderón se ha encargado de negociar con las trasnacionales petroleras la explotación de los recursos energéticos vía Pemex en el subsuelo y en aguas profundas del territorio nacional.
No se dice, en cambio, ni una palabra sobre la misteriosa desaparición de la Isla Bermeja, en el Golfo de México, en los tiempos de Ernesto Zedillo, denunciada tantas veces por un panista de pantalones como José Ángel Conchello Dávila cuando era senador de la República, y nadie fumó. Provocada, claro está, por la magia de los Estados Unidos para, de ese modo, afianzarse un área suficientemente extensa de reservas del energético en las aguas profundas del propio Golfo. Nada. Nadie le reclama a EU por la presunta “desaparición”. A cambio, lo que dispongan las petroleras gringas o de cualquier parte del mundo. Entreguismo puro.
Pero el tema no se agota en eso. Porque tampoco nadie, desde el propio gobierno (ni antes priista ni ahora panista), dice una sola palabra de los inconstitucionales Contratos de Servicios Múltiples, bajo los cuales se ha venido privatizando el petróleo de la Cuenca de Burgos desde mucho antes de la reforma energética de 2008. Como se ha denunciado desde entonces. Y la bibliografía y los datos abundan. De eso, claro, nada.
Es más, como se comentó en su momento cuando se discutía sobre la reforma petrolera, que no reforma energética: la citada reforma constitucional no hará otra cosa que legitimar lo que se viene haciendo, soterradamente, entre el gobierno y las petroleras extranjeras. Ya la revista Mundo Ejecutivo, de mayo de 2008, describía la participación privada en Pemex. Dedicada a “El universo de los negocios”, afirma que en manos extranjeras está “más de 80 por ciento de sus servicios los contrata con empresas privadas, nacionales o extranjeras; lo hace desde hace más de 40 años, en el marco de la Ley de Obras Públicas y Servicios, y la Ley de Adquisiciones y Arrendamiento, que lo mismo sirve para adquirir un lápiz y papelería, una refinería o una plataforma para perforar en aguas profundas a más de 1,000 metros de tirante de agua”. Tomado de: “Pemex ya contrata 80% de sus servicios con privados”. Secreto a voces.
Contacto: sgb33@hotmail.com
martes, 2 de febrero de 2010
Estocada al PT
INSEGURIDAD
1 y 2-febrero-2010
*Pasó, la denuncia en el TEPJF
*Narro: complicidad y disputa
La resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en contra del Partido del Trabajo (PT) tiene jiribilla. Por donde se le mire. ¿Por qué es hasta ahora cuando la autoridad electoral determina que el estatuto de ese partido adolece de irregularidades democráticas? ¿Es acaso por el apoyo incondicional que le otorga el PT desde los últimos cuatro años a Andrés Manuel López Obrador? ¿O son las alianzas que este instituto político está orquestando —con otros partidos (PRD, Convergencia, incluso el PAN)— para las candidaturas a gobernador en este decisivo 2010?
Porque los problemas de antidemocracia en el PT no son nuevos. Más bien son de origen. Desde su irrupción en el escenario postelectoral de 1988 (realizó asambleas entre ese año y 1991, cuando se dio a conocer a los medios). Recuérdese que como partido, el PT estrenó participación en las elecciones de 1992. Y nadie, incluso el Instituto Federal Electoral (IFE), había puesto los ojos en el asunto, porque la revisión estatutaria no es ajena a la autoridad electoral, la avala. Ni en la presentación de los documentos fundacionales, ni en cada asamblea del tamaño de un Congreso interno, cuando da entrada a la notificación o la toma de nota.
Y, en el PT, con todo y que la máxima autoridad directiva, seguida del Congreso Nacional, es la Comisión Ejecutiva Nacional (CEN), dicho órgano ha sido siempre comandado por Alberto Anaya Gutiérrez, y sus incondicionales. No hay decisiones fundamentales que no sean palomeadas por Anaya. Él ha ejercido un cargo vitalicio, sempiterno, en el partido.
Recuérdese el padrinazgo de los Salinas (Raúl, Carlos, Lozoya, Anaya, entre otros, eran del grupo de los llamados “toficos” en Economía de la UNAM en sus tiempos estudiantiles; memoria de su maestra Ifigenia Martínez) y lo que se ha sabido siempre: que el PT nació a cobijo salinista, recogiendo las inquietudes por la izquierda del antisalinismo, vía la línea de masas maoístas. Y eso incluye el manejo discrecional de los recursos, de los fondos públicos, por parte de Anaya.
Por denunciar la situación antidemocrática al interior del PT, tanto durante el sexenio de Carlos Salinas, como de Ernesto Zedillo, se han dado expulsiones continuas y lamentables de importantes liderazgos. Por señalar la antidemocracia de la dirección en general, y de Alberto Anaya en particular, han salido líderes como, por ejemplo, Teodoro Palomino Gutiérrez, Germán Aguilar Olvera, Francisco González Gómez, Vicente Estrada Vega y Ezequiel (cito de memoria y no recuerdo el apellido) de Veracruz y otros estados como el DF, Morelos, Puebla, etcétera.
Y el TEPJF había hecho mutis siempre. Incluso el propio IFE. Ninguna autoridad electoral había prestado atención a las denuncias presentadas con anterioridad. Hasta ahora que denuncian José Narro y Marcos Cruz. Es lo que llama la atención. Porque los cargos vitalicios, la “reelección de dirigentes, el voto por aclamación (el aplausómetro) y los órganos de justicia partidaria”, las anomalías marcadas por la instancia electoral no son de hoy sino una constante del PT.
Sólo recordemos que la Comisión Ejecutiva se compone con la representación estatal. No precisamente de a un integrante por estado, sino dependiendo de la proporcionalidad que otorga la militancia. Por eso hay estados como Nuevo León, Durango y el Distrito Federal que tienen a más de un representante en dicha Comisión. Pero por Nuevo León ha estado siempre Anaya y otro amigo cercano, hasta sus “compadres”; por Durango, han participado Marcos Cruz y Alejandro Yáñez. Etcétera.
También digamos que no pocas veces, incluso, se ha pedido desde adentro que se investigue la fortuna de Alberto Anaya. Pero nunca se ha hecho porque siempre ha camuflado bien ante el IFE, justificado pues, el ejercicio de los fondos públicos destinados a la vida partidaria. Pero en este asunto él es el mandamás.
Pero, en fin.Haiga sido como haiga sido. El caso es que a la denuncia presentada en julio de 2008 por Narro y Cruz, el TEPJF ha resuelto que sí. La Sala Superior revocó las resoluciones del Séptimo Congreso Nacional Ordinario de PT, realizado el 26 y 27 de julio de 2008 en el DF, “asamblea donde fueron electos sus actuales dirigentes, donde además, se destaca que tiene órganos poco independientes e imparciales en la resolución de quejas”. Otorgándose un plazo de 60 días, a partir del 15 de julio, para modificar los estatutos.
Democracia dirigida, pues. Pero con 19 años de retraso, porque son los estatutos fundacionales del PT. Puntos menos para el Tribunal Electoral, para la democracia al interior del PT —como ocurre con casi todos los partidos políticos— y para la democracia en el país.
Ahora vienen las consecuencias, de las que nada tiene que hacer el TEPJF, pero ya contribuyó a descomponer en detrimento de los electores porque conlleva la desorientación por el divisionismo. Ahora Narro reclama derechos que no le corresponden. Hoy quiere imponer candidato a gobernador en Zacatecas. Rechaza al candidato del PRD, Antonio Mejía Haro y desconoce la alianza con el PRI.
Porque Narro es tan corrupto y antidemocrático como Anaya. Y es señalado por no pocos como tal (Germán Aguilar Olvera, entre otros). Ahora contribuirá a generar zozobra en Zacatecas. No tiene ni la autoridad moral porque nada ha hecho por los zacatecanos. Pero el Tribunal le puso las alas. A ver si también se las corta, antes de generar mayores riesgos para la elección de Zacatecas.
Será interesante ver su disputa por el PT. Cuando se enfrenten Narro y Anaya. Cuando se saquen sus trapitos al sol. Porque los tienen. Será el pleito por el partido. Será por la democratización del PT. Por el bien de la democracia partidaria en México. Por la construcción de un partido ajeno a los manejos turbios de una actual dirigencia, enquistada de origen. A ver si a esta lucha le entra, verdaderamente, el propio Narro. Ya se verá si le importa el partido y la democracia por la que tantos han luchado desde adentro del PT, y han sido expulsados estando él presente, o si sólo quiere el control como lo tiene Anaya.
Contacto : sgb33@hotmail.com
1 y 2-febrero-2010
*Pasó, la denuncia en el TEPJF
*Narro: complicidad y disputa
La resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en contra del Partido del Trabajo (PT) tiene jiribilla. Por donde se le mire. ¿Por qué es hasta ahora cuando la autoridad electoral determina que el estatuto de ese partido adolece de irregularidades democráticas? ¿Es acaso por el apoyo incondicional que le otorga el PT desde los últimos cuatro años a Andrés Manuel López Obrador? ¿O son las alianzas que este instituto político está orquestando —con otros partidos (PRD, Convergencia, incluso el PAN)— para las candidaturas a gobernador en este decisivo 2010?
Porque los problemas de antidemocracia en el PT no son nuevos. Más bien son de origen. Desde su irrupción en el escenario postelectoral de 1988 (realizó asambleas entre ese año y 1991, cuando se dio a conocer a los medios). Recuérdese que como partido, el PT estrenó participación en las elecciones de 1992. Y nadie, incluso el Instituto Federal Electoral (IFE), había puesto los ojos en el asunto, porque la revisión estatutaria no es ajena a la autoridad electoral, la avala. Ni en la presentación de los documentos fundacionales, ni en cada asamblea del tamaño de un Congreso interno, cuando da entrada a la notificación o la toma de nota.
Y, en el PT, con todo y que la máxima autoridad directiva, seguida del Congreso Nacional, es la Comisión Ejecutiva Nacional (CEN), dicho órgano ha sido siempre comandado por Alberto Anaya Gutiérrez, y sus incondicionales. No hay decisiones fundamentales que no sean palomeadas por Anaya. Él ha ejercido un cargo vitalicio, sempiterno, en el partido.
Recuérdese el padrinazgo de los Salinas (Raúl, Carlos, Lozoya, Anaya, entre otros, eran del grupo de los llamados “toficos” en Economía de la UNAM en sus tiempos estudiantiles; memoria de su maestra Ifigenia Martínez) y lo que se ha sabido siempre: que el PT nació a cobijo salinista, recogiendo las inquietudes por la izquierda del antisalinismo, vía la línea de masas maoístas. Y eso incluye el manejo discrecional de los recursos, de los fondos públicos, por parte de Anaya.
Por denunciar la situación antidemocrática al interior del PT, tanto durante el sexenio de Carlos Salinas, como de Ernesto Zedillo, se han dado expulsiones continuas y lamentables de importantes liderazgos. Por señalar la antidemocracia de la dirección en general, y de Alberto Anaya en particular, han salido líderes como, por ejemplo, Teodoro Palomino Gutiérrez, Germán Aguilar Olvera, Francisco González Gómez, Vicente Estrada Vega y Ezequiel (cito de memoria y no recuerdo el apellido) de Veracruz y otros estados como el DF, Morelos, Puebla, etcétera.
Y el TEPJF había hecho mutis siempre. Incluso el propio IFE. Ninguna autoridad electoral había prestado atención a las denuncias presentadas con anterioridad. Hasta ahora que denuncian José Narro y Marcos Cruz. Es lo que llama la atención. Porque los cargos vitalicios, la “reelección de dirigentes, el voto por aclamación (el aplausómetro) y los órganos de justicia partidaria”, las anomalías marcadas por la instancia electoral no son de hoy sino una constante del PT.
Sólo recordemos que la Comisión Ejecutiva se compone con la representación estatal. No precisamente de a un integrante por estado, sino dependiendo de la proporcionalidad que otorga la militancia. Por eso hay estados como Nuevo León, Durango y el Distrito Federal que tienen a más de un representante en dicha Comisión. Pero por Nuevo León ha estado siempre Anaya y otro amigo cercano, hasta sus “compadres”; por Durango, han participado Marcos Cruz y Alejandro Yáñez. Etcétera.
También digamos que no pocas veces, incluso, se ha pedido desde adentro que se investigue la fortuna de Alberto Anaya. Pero nunca se ha hecho porque siempre ha camuflado bien ante el IFE, justificado pues, el ejercicio de los fondos públicos destinados a la vida partidaria. Pero en este asunto él es el mandamás.
Pero, en fin.Haiga sido como haiga sido. El caso es que a la denuncia presentada en julio de 2008 por Narro y Cruz, el TEPJF ha resuelto que sí. La Sala Superior revocó las resoluciones del Séptimo Congreso Nacional Ordinario de PT, realizado el 26 y 27 de julio de 2008 en el DF, “asamblea donde fueron electos sus actuales dirigentes, donde además, se destaca que tiene órganos poco independientes e imparciales en la resolución de quejas”. Otorgándose un plazo de 60 días, a partir del 15 de julio, para modificar los estatutos.
Democracia dirigida, pues. Pero con 19 años de retraso, porque son los estatutos fundacionales del PT. Puntos menos para el Tribunal Electoral, para la democracia al interior del PT —como ocurre con casi todos los partidos políticos— y para la democracia en el país.
Ahora vienen las consecuencias, de las que nada tiene que hacer el TEPJF, pero ya contribuyó a descomponer en detrimento de los electores porque conlleva la desorientación por el divisionismo. Ahora Narro reclama derechos que no le corresponden. Hoy quiere imponer candidato a gobernador en Zacatecas. Rechaza al candidato del PRD, Antonio Mejía Haro y desconoce la alianza con el PRI.
Porque Narro es tan corrupto y antidemocrático como Anaya. Y es señalado por no pocos como tal (Germán Aguilar Olvera, entre otros). Ahora contribuirá a generar zozobra en Zacatecas. No tiene ni la autoridad moral porque nada ha hecho por los zacatecanos. Pero el Tribunal le puso las alas. A ver si también se las corta, antes de generar mayores riesgos para la elección de Zacatecas.
Será interesante ver su disputa por el PT. Cuando se enfrenten Narro y Anaya. Cuando se saquen sus trapitos al sol. Porque los tienen. Será el pleito por el partido. Será por la democratización del PT. Por el bien de la democracia partidaria en México. Por la construcción de un partido ajeno a los manejos turbios de una actual dirigencia, enquistada de origen. A ver si a esta lucha le entra, verdaderamente, el propio Narro. Ya se verá si le importa el partido y la democracia por la que tantos han luchado desde adentro del PT, y han sido expulsados estando él presente, o si sólo quiere el control como lo tiene Anaya.
Contacto : sgb33@hotmail.com
Contener la inseguridad
INSEGURIDAD
31/enero/2010
*Responsabilidad primera del Estado
*Mayor, el impacto social del problema
De unos cuantos años para acá, en nuestro país la violencia que deriva del crimen organizado se ha convertido en un problema generalizado, con afectación a todos en su vida cotidiana. En ciudades grandes, medianas y en el campo también. Amenaza para unos más que para otros. No obstante, es urgente encontrarle soluciones. Porque las medidas del gobierno actual no funcionan. No ofrece resultados, aún con el uso del Ejército. Al contrario, cada vez pareciera que los hechos de sangre ya no causan estrago alguno en la sociedad, cuando llenan las planas de los diarios como nota roja y son tema cotidiano de comentaristas en radio y televisión. Eso es lo preocupante.
Los muchos hombres que aparecen diariamente víctimas en las calles de las grandes ciudades, o en parajes aledaños, no víctimas de agresiones del fuero común —como falsamente lo refirió el titular de la Secretaria de Seguridad Pública, Genaro García Luna, ante el Congreso— sino producto del activismo y la penetración que ha alcanzado en la estructura social el crimen organizado, son de inquietar al más indiferente. Porque nos afecta a todos.
Lo peor del caso. Resulta que la gran mayoría de los crímenes cometidos quedan impunes, porque la autoridad competente o bien incumple sus funciones de prevenir el delito e investigarlo —cuando lo hace no cuenta con el apoyo ni el respaldo suficiente—, o mal ocurre que está coludida en gran medida. Y no puede ser juez y parte. Olvida que no está para eso. El problema de la infiltración de las corporaciones policiacas tampoco es asunto menor.
La violencia generada en los últimos años por estos medios, está afectando y trastocando ya los índices mínimos de la convivencia en nuestra sociedad, como ha sucedido lamentablemente al corroer otras como la italiana o la colombiana —por citar dos casos—, cuya tranquilidad se ha resquebrajado en diferentes momentos afectada por este tipo de actividades ilícitas. No obstante que en ambos países se ha logrado revertir. Pero no con medidas frágiles, ni simplistas, como se está haciendo ahora en México. Sin una estrategia bien diseñada y claramente definida. Que ataque el fondo del asunto.
La reyerta entre bandas de narcotraficantes a lo largo y ancho del territorio nacional, está cobrando muchas víctimas. Eso se vierte a los medios de información, y de ahí a la conciencia colectiva. La afectación es porque en cierto momento pareciera como si formara parte de la cotidianidad, porque se asocia o integra con otras formas de expresión como los tradicionales corridos.
Con un tema así, escribiendo “con el rigor del reportaje” y “analizando una realidad tan poliédrica como el narcotráfico”, sobre la violencia y la cultura del narcoterrorismo, es que el investigador Juan Villoro llama la atención de la amenaza que representa precisamente la narcocultura. Un fenómeno que sólo se da cuando ha infiltrado al grado de considerarse como parte de la cotidianidad. Pero es terrible amenaza. Así, Villoro escribe que “hay una cierta cultura del narco en la calle, en los informativos, en las canciones (con los narcocorridos), que pueden dar una cierta apariencia de normalidad a lo que en ningún modo debe serlo”.
Y es verdad. Por reflexiones como esta es que el escritor mexicano recibirá un merecido reconocimiento en España. Nada menos que el Premio Internacional de Periodismo Rey de España. Pero vale la pena insistir, porque el problema merece algo más que llamar la atención sobre estos peligros que afectan lastimosamente a la sociedad. Un asunto, no obstante, que no es catalogado lo suficiente por el gobierno mexicano.
Porque ni la violencia, ni la adaptación o esa suerte de integración a la sociedad del activismo del crimen organizado, puede verse nunca como un asunto normal. Más bien es un problema de magnitud fatal. Y por grande que sea el miedo que atacar el problema, debemos estar ciertos todos que siempre hay muchas acciones pendientes. Medidas para cambiar las circunstancias. Para no dejarse llevar por la inercia de semejante anormalidad.
Debe hacerse todo lo que esté al alcance. Pero lo que el gobierno federal actual no entiende es que debe convocar a la sociedad a participar. No lo ha hecho hasta ahora. A rediseñar la estrategia. Incluso si de ahí se deriva que el Ejército siga en las calles porque no haya de otra. Pero debe ser una definición colectiva e incluyente. Con aspectos como el involucramiento y la capacitación seria de los corporativos policiacos. La indagación de los circuitos financieros del dinero, el lavado en los negocios ilícitos, etcétera. Para el diagnóstico debe escucharse a las voces de la sociedad civil que padecen de cerca el problema. Los luchadores sociales de Ciudad Juárez que son ninguneados, cuando ellos viven el problema en carne propia.
Pero eso es precisamente lo que el actual gobierno no entiende. O no quiere por no aceptar que está fallando. No obstante que ya está decidiendo relegar a los militares de la lucha frontal, precisamente en la ciudad fronteriza que en 2009 quedó catalogada como la más violenta del mundo, por tantas víctimas que cobró la delincuencia organizada, en Juárez.
Así, quien debe dar los primeros pasos para redefinir la estrategia es el gobierno. Porque es responsabilidad del Estado garantizar la seguridad de los ciudadanos, como la parte fundamental del mismo. Repensar el papel que están haciendo las instancias policiacas, y sus mandos. Los ministerios públicos y los jueces; el sistema carcelario, como parte integral para resolver el problema.
La agresión que sufrió el futbolista uruguayo del club América, Salvador Cabañas, que ha pegado hondo en la conciencia colectiva, puede bien ser un ejemplo de la impronta nacional. Porque se trata de un hombre que, por su desempeño en el deporte y la forma como fue agredido, está causando la indignación general. Sea o no víctima del crimen organizado, aunque todo apunta para allá. Pero como él hay muchos más, víctimas que son agredidos a diario. Por eso urge la redefinición, porque la sociedad sigue siendo amenazada.
Contacto: sgb33@hotmail.com
31/enero/2010
*Responsabilidad primera del Estado
*Mayor, el impacto social del problema
De unos cuantos años para acá, en nuestro país la violencia que deriva del crimen organizado se ha convertido en un problema generalizado, con afectación a todos en su vida cotidiana. En ciudades grandes, medianas y en el campo también. Amenaza para unos más que para otros. No obstante, es urgente encontrarle soluciones. Porque las medidas del gobierno actual no funcionan. No ofrece resultados, aún con el uso del Ejército. Al contrario, cada vez pareciera que los hechos de sangre ya no causan estrago alguno en la sociedad, cuando llenan las planas de los diarios como nota roja y son tema cotidiano de comentaristas en radio y televisión. Eso es lo preocupante.
Los muchos hombres que aparecen diariamente víctimas en las calles de las grandes ciudades, o en parajes aledaños, no víctimas de agresiones del fuero común —como falsamente lo refirió el titular de la Secretaria de Seguridad Pública, Genaro García Luna, ante el Congreso— sino producto del activismo y la penetración que ha alcanzado en la estructura social el crimen organizado, son de inquietar al más indiferente. Porque nos afecta a todos.
Lo peor del caso. Resulta que la gran mayoría de los crímenes cometidos quedan impunes, porque la autoridad competente o bien incumple sus funciones de prevenir el delito e investigarlo —cuando lo hace no cuenta con el apoyo ni el respaldo suficiente—, o mal ocurre que está coludida en gran medida. Y no puede ser juez y parte. Olvida que no está para eso. El problema de la infiltración de las corporaciones policiacas tampoco es asunto menor.
La violencia generada en los últimos años por estos medios, está afectando y trastocando ya los índices mínimos de la convivencia en nuestra sociedad, como ha sucedido lamentablemente al corroer otras como la italiana o la colombiana —por citar dos casos—, cuya tranquilidad se ha resquebrajado en diferentes momentos afectada por este tipo de actividades ilícitas. No obstante que en ambos países se ha logrado revertir. Pero no con medidas frágiles, ni simplistas, como se está haciendo ahora en México. Sin una estrategia bien diseñada y claramente definida. Que ataque el fondo del asunto.
La reyerta entre bandas de narcotraficantes a lo largo y ancho del territorio nacional, está cobrando muchas víctimas. Eso se vierte a los medios de información, y de ahí a la conciencia colectiva. La afectación es porque en cierto momento pareciera como si formara parte de la cotidianidad, porque se asocia o integra con otras formas de expresión como los tradicionales corridos.
Con un tema así, escribiendo “con el rigor del reportaje” y “analizando una realidad tan poliédrica como el narcotráfico”, sobre la violencia y la cultura del narcoterrorismo, es que el investigador Juan Villoro llama la atención de la amenaza que representa precisamente la narcocultura. Un fenómeno que sólo se da cuando ha infiltrado al grado de considerarse como parte de la cotidianidad. Pero es terrible amenaza. Así, Villoro escribe que “hay una cierta cultura del narco en la calle, en los informativos, en las canciones (con los narcocorridos), que pueden dar una cierta apariencia de normalidad a lo que en ningún modo debe serlo”.
Y es verdad. Por reflexiones como esta es que el escritor mexicano recibirá un merecido reconocimiento en España. Nada menos que el Premio Internacional de Periodismo Rey de España. Pero vale la pena insistir, porque el problema merece algo más que llamar la atención sobre estos peligros que afectan lastimosamente a la sociedad. Un asunto, no obstante, que no es catalogado lo suficiente por el gobierno mexicano.
Porque ni la violencia, ni la adaptación o esa suerte de integración a la sociedad del activismo del crimen organizado, puede verse nunca como un asunto normal. Más bien es un problema de magnitud fatal. Y por grande que sea el miedo que atacar el problema, debemos estar ciertos todos que siempre hay muchas acciones pendientes. Medidas para cambiar las circunstancias. Para no dejarse llevar por la inercia de semejante anormalidad.
Debe hacerse todo lo que esté al alcance. Pero lo que el gobierno federal actual no entiende es que debe convocar a la sociedad a participar. No lo ha hecho hasta ahora. A rediseñar la estrategia. Incluso si de ahí se deriva que el Ejército siga en las calles porque no haya de otra. Pero debe ser una definición colectiva e incluyente. Con aspectos como el involucramiento y la capacitación seria de los corporativos policiacos. La indagación de los circuitos financieros del dinero, el lavado en los negocios ilícitos, etcétera. Para el diagnóstico debe escucharse a las voces de la sociedad civil que padecen de cerca el problema. Los luchadores sociales de Ciudad Juárez que son ninguneados, cuando ellos viven el problema en carne propia.
Pero eso es precisamente lo que el actual gobierno no entiende. O no quiere por no aceptar que está fallando. No obstante que ya está decidiendo relegar a los militares de la lucha frontal, precisamente en la ciudad fronteriza que en 2009 quedó catalogada como la más violenta del mundo, por tantas víctimas que cobró la delincuencia organizada, en Juárez.
Así, quien debe dar los primeros pasos para redefinir la estrategia es el gobierno. Porque es responsabilidad del Estado garantizar la seguridad de los ciudadanos, como la parte fundamental del mismo. Repensar el papel que están haciendo las instancias policiacas, y sus mandos. Los ministerios públicos y los jueces; el sistema carcelario, como parte integral para resolver el problema.
La agresión que sufrió el futbolista uruguayo del club América, Salvador Cabañas, que ha pegado hondo en la conciencia colectiva, puede bien ser un ejemplo de la impronta nacional. Porque se trata de un hombre que, por su desempeño en el deporte y la forma como fue agredido, está causando la indignación general. Sea o no víctima del crimen organizado, aunque todo apunta para allá. Pero como él hay muchos más, víctimas que son agredidos a diario. Por eso urge la redefinición, porque la sociedad sigue siendo amenazada.
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EU, todo para salir
INSEGURIDAD
29/enero/2010
*Obama, crisis, bancos y credibilidad
*Carstens, optimismo sin fundamento
Colgada, como está la economía mexicana a la de Estados Unidos (EU), no hay elementos suficientes que den sustento al nuevo titular del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens Carstens, para augurar presuntas mejorías de los indicadores económicos en este 2010 y proyectar al alza —así sea en décimas— la tasa de crecimiento del PIB en el país, de entre el 3.2 y el 4.2 por ciento. Pero ya lo hizo. Sólo sigue los buenos deseos de la OCDE y del FMI, bajo la sombra de la quiebra en EU.
El principal problema es que la economía de EU no muestra visos de recuperación. Y a un año de permanecer en el poder, el presidente Barack Obama está pasando, además, por un momento muy complicado de credibilidad. Porque la confianza es un factor importante para EU; algo que al parecer no importa en México. Cabe tanto para el presidente Felipe Calderón, como para el titular del Banxico, Carstens.
Para comenzar, el presidente Obama está de pique con los titulares del sistema financiero de su país. Ahora mismo el tema llegó a discusión hasta Davos, en la 40 cumbre del Foro Económico Mundial. Ahí mismo recibió el apoyo de Nicolás Sarkozy, el presidente francés. Más la incorporación ayer de José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe Calderón, para analizar propuestas. Y Obama tiene a opositores tan firmes como el multimillonario George Soros, quien ha declarado que la medida del presidente de cortar alas a los bancos con el riesgo, es prematura y no llegará lejos. No obstante, hace poco (18/I/2010), al menos dos de los cuatro más grandes banqueros de EU aceptaron haber “cometido errores” en el asunto de la crisis económica.
La Comisión Investigadora de la Crisis Financiera del Congreso, recibió la posición de Jamie Dimon, presidente y director ejecutivo de JPMorgan Chase, así como de Lloyd Blankfein, con el mismo cargo en Goldman Sachs. El primero dijo: “Aunque pudimos resistir la crisis y, creo, emerger como una institución más fuerte, nosotros, como muchos otros, cometimos errores”. En tanto el segundo admitió: “En lugar de realizar sus propios análisis, confiaron en las calificadoras de riesgo para que hicieran el trabajo esencial de los análisis de riesgo… tiempo durante el cual no prestaron atención a ningún indicador de deterioro financiero”.
Las consecuencias: más de siete millones de trabajadores perdieron su empleo, con cerca de 25 millones son desempleados; más de 2 millones de familias perdieron su casa en los últimos tres años y 10 millones han sido perseguidos judicialmente. Para todo esto el gobierno de EU inyectó billones de dólares, para salvar a la economía del colapso. Eso admite el informe de la citada Comisión.
Y Obama, en su discurso sobre El estado de la nación, a un año de gobierno, habló de apoyar a los bancos con el congelamiento de todo tipo de programas para apoyar el rescate financiero y en especial el sistema bancario. Y otorgarles mayores recursos. Luego se refirió al empleo como objetivo prioritario, “número uno”, pero hacia el “largo plazo”. Entonces sí, a la recuperación de la confianza de los estadounidenses, que ahora anda por el 58 por ciento a la baja. Llamó la atención, también, que Obama no haya referido los temas de la seguridad nacional y la política exterior de guerra de su país. Seguramente porque es la antítesis de su popularidad y parte de la caída del índice de confianza en su gestión.
En esa tónica, la FED —por cierto en medio de la reelección, para otro período de cuatro años, por el senado de su presidente, Ben Bernanke— mantiene a la baja las tasas de interés, entre el 0 y el 0.25 por ciento. Precisamente porque no ve elementos de mejoría en materia de creación de empleos, uno de los indicadores de la contracción todavía vigente.
Pero como en México todo se hace al revés, pues entonces el optimismo ya rebasó la capacidad de conducción del Banxico; o mejor dicho, la conducción de la institución está en la esfera de renovar los aires sobre la economía. Pero sin bases. Resulta que su titular, Carstens, propone una revisión al alza del pronóstico. “Debido —dijo— a una incipiente pero clara reactivación de la economía mundial, en particular por un repunte de la actividad industrial (¡sic!) en Estados Unidos”. Un crecimiento que se reflejará en una mayor creación de empleos, entre 350 mil y 450 mil (¡sic y recontra sic!). Con un estimado de inflación de entre 4.7 y 5.2 por ciento. Sin embargo admite la necesidad de “fortalecer el mercado interno, para generar motores propios de crecimiento”. ¿Pero quién está tomando qué medidas, para crear esas condiciones internas, Sr. Carstens? Asegurando, además, que las alzas de la cuesta de enero tendrá un impacto estacional.
Más prudente, en cambio, el extitular de la institución, Guillermo Ortiz, declaró en Davos que la economía mexicana “puede crecer del 3 o 4 por ciento del PIB en 2010”. Pero ello dependerá “de lo que ocurra en Estados Unidos”. Y agregó, “En el caso de México, vamos a tener un rebote cíclico. Puede ser mayor, incluso, dependiendo de lo que ocurra en Estados Unidos”. Pero en ese país, agrega Ortiz, los últimos datos no han sido muy buenos.
Pero seguro que Carstens se fue con la finta de las declaraciones del FMI. Apenas el miércoles dijo que, pese a los riesgos, para 2010 la proyección del PIB mundial aumenta de 3.1 a 3.9 por ciento; y el PIB de México de 3.3 al 4 por ciento, luego de una contracción del 6.8 en 2009 (misma que, casi seguro, será de 7 puntos del PIB).
Todavía peor —como para alimentar el optimismo infundado del Banxico— José Ángel Gurría, desde la presidencia de la OCDE, aseguró que la economía mexicana está en franca recuperación, y añadió que tendrá este año un crecimiento modesto. Porque México ya pasó lo peor de la crisis, aseguró Gurría desde el Segundo Foro Internacional América Latina y el Caribe, en París, Francia. Estamos en un periodo de crecimiento.
Cierto que desde lejos se ven los toros, pero las cornadas están acá abajo. Y no hay visos de la recuperación más allá de las palabras sin sustento, de un secretario como Carstens que no hace nada por el mercado interno. Simples proyecciones.
Contacto: sgb33@hotmail.com
29/enero/2010
*Obama, crisis, bancos y credibilidad
*Carstens, optimismo sin fundamento
Colgada, como está la economía mexicana a la de Estados Unidos (EU), no hay elementos suficientes que den sustento al nuevo titular del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens Carstens, para augurar presuntas mejorías de los indicadores económicos en este 2010 y proyectar al alza —así sea en décimas— la tasa de crecimiento del PIB en el país, de entre el 3.2 y el 4.2 por ciento. Pero ya lo hizo. Sólo sigue los buenos deseos de la OCDE y del FMI, bajo la sombra de la quiebra en EU.
El principal problema es que la economía de EU no muestra visos de recuperación. Y a un año de permanecer en el poder, el presidente Barack Obama está pasando, además, por un momento muy complicado de credibilidad. Porque la confianza es un factor importante para EU; algo que al parecer no importa en México. Cabe tanto para el presidente Felipe Calderón, como para el titular del Banxico, Carstens.
Para comenzar, el presidente Obama está de pique con los titulares del sistema financiero de su país. Ahora mismo el tema llegó a discusión hasta Davos, en la 40 cumbre del Foro Económico Mundial. Ahí mismo recibió el apoyo de Nicolás Sarkozy, el presidente francés. Más la incorporación ayer de José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe Calderón, para analizar propuestas. Y Obama tiene a opositores tan firmes como el multimillonario George Soros, quien ha declarado que la medida del presidente de cortar alas a los bancos con el riesgo, es prematura y no llegará lejos. No obstante, hace poco (18/I/2010), al menos dos de los cuatro más grandes banqueros de EU aceptaron haber “cometido errores” en el asunto de la crisis económica.
La Comisión Investigadora de la Crisis Financiera del Congreso, recibió la posición de Jamie Dimon, presidente y director ejecutivo de JPMorgan Chase, así como de Lloyd Blankfein, con el mismo cargo en Goldman Sachs. El primero dijo: “Aunque pudimos resistir la crisis y, creo, emerger como una institución más fuerte, nosotros, como muchos otros, cometimos errores”. En tanto el segundo admitió: “En lugar de realizar sus propios análisis, confiaron en las calificadoras de riesgo para que hicieran el trabajo esencial de los análisis de riesgo… tiempo durante el cual no prestaron atención a ningún indicador de deterioro financiero”.
Las consecuencias: más de siete millones de trabajadores perdieron su empleo, con cerca de 25 millones son desempleados; más de 2 millones de familias perdieron su casa en los últimos tres años y 10 millones han sido perseguidos judicialmente. Para todo esto el gobierno de EU inyectó billones de dólares, para salvar a la economía del colapso. Eso admite el informe de la citada Comisión.
Y Obama, en su discurso sobre El estado de la nación, a un año de gobierno, habló de apoyar a los bancos con el congelamiento de todo tipo de programas para apoyar el rescate financiero y en especial el sistema bancario. Y otorgarles mayores recursos. Luego se refirió al empleo como objetivo prioritario, “número uno”, pero hacia el “largo plazo”. Entonces sí, a la recuperación de la confianza de los estadounidenses, que ahora anda por el 58 por ciento a la baja. Llamó la atención, también, que Obama no haya referido los temas de la seguridad nacional y la política exterior de guerra de su país. Seguramente porque es la antítesis de su popularidad y parte de la caída del índice de confianza en su gestión.
En esa tónica, la FED —por cierto en medio de la reelección, para otro período de cuatro años, por el senado de su presidente, Ben Bernanke— mantiene a la baja las tasas de interés, entre el 0 y el 0.25 por ciento. Precisamente porque no ve elementos de mejoría en materia de creación de empleos, uno de los indicadores de la contracción todavía vigente.
Pero como en México todo se hace al revés, pues entonces el optimismo ya rebasó la capacidad de conducción del Banxico; o mejor dicho, la conducción de la institución está en la esfera de renovar los aires sobre la economía. Pero sin bases. Resulta que su titular, Carstens, propone una revisión al alza del pronóstico. “Debido —dijo— a una incipiente pero clara reactivación de la economía mundial, en particular por un repunte de la actividad industrial (¡sic!) en Estados Unidos”. Un crecimiento que se reflejará en una mayor creación de empleos, entre 350 mil y 450 mil (¡sic y recontra sic!). Con un estimado de inflación de entre 4.7 y 5.2 por ciento. Sin embargo admite la necesidad de “fortalecer el mercado interno, para generar motores propios de crecimiento”. ¿Pero quién está tomando qué medidas, para crear esas condiciones internas, Sr. Carstens? Asegurando, además, que las alzas de la cuesta de enero tendrá un impacto estacional.
Más prudente, en cambio, el extitular de la institución, Guillermo Ortiz, declaró en Davos que la economía mexicana “puede crecer del 3 o 4 por ciento del PIB en 2010”. Pero ello dependerá “de lo que ocurra en Estados Unidos”. Y agregó, “En el caso de México, vamos a tener un rebote cíclico. Puede ser mayor, incluso, dependiendo de lo que ocurra en Estados Unidos”. Pero en ese país, agrega Ortiz, los últimos datos no han sido muy buenos.
Pero seguro que Carstens se fue con la finta de las declaraciones del FMI. Apenas el miércoles dijo que, pese a los riesgos, para 2010 la proyección del PIB mundial aumenta de 3.1 a 3.9 por ciento; y el PIB de México de 3.3 al 4 por ciento, luego de una contracción del 6.8 en 2009 (misma que, casi seguro, será de 7 puntos del PIB).
Todavía peor —como para alimentar el optimismo infundado del Banxico— José Ángel Gurría, desde la presidencia de la OCDE, aseguró que la economía mexicana está en franca recuperación, y añadió que tendrá este año un crecimiento modesto. Porque México ya pasó lo peor de la crisis, aseguró Gurría desde el Segundo Foro Internacional América Latina y el Caribe, en París, Francia. Estamos en un periodo de crecimiento.
Cierto que desde lejos se ven los toros, pero las cornadas están acá abajo. Y no hay visos de la recuperación más allá de las palabras sin sustento, de un secretario como Carstens que no hace nada por el mercado interno. Simples proyecciones.
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