INSEGURIDAD
03/marzo/2010
*Molinar y Bours, entre los responsables
*El informe preliminar de la Comisión
Preliminar, pero contundente. Lento pero preciso. Así resulta el informe de la Comisión Especial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), emitido apenas sobre el tema de las guarderías a cargo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el país, con especial énfasis en la guardería ABC de Hermosillo, en el estado de Sonora. Lugar en donde se registró el incendio que provocó la muerte lamentable de los 49 niños y los otros 75 que resultaron lesionados, el pasado 5 de junio de 2009.
La imputación de violaciones graves, aunque no tenga carácter vinculante, es clara: entre las 19 autoridades federales responsables y locales, por el incendio en ABC, están los dos exfuncionarios de más alto rango en este caso: los otrora gobernador del estado, Eduardo Bours Castelo, y el anterior director de la institución de seguridad del Estado (el IMSS), Juan Molinar Horcasitas (el actual titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes).
Por comisión, el primero —por los intereses familiares que están (¿o estaban?) de por medio—; por omisión, el segundo —por no revisar la normatividad de operación de dichas guarderías y hacer las modificaciones legales pertinentes—. El caso es que ambos tienen su parte, de acuerdo con este informe de la Corte elaborado exprofeso para determinar los grados de responsabilidad de todos los involucrados.
Cierto que a los principales afectados, los padres de los hoy pequeños occisos organizados en el “Movimiento Ciudadano por la Justicia 5 de junio”, ninguna investigación de la SCJN u otra instancia los dejará satisfechos. Porque nada podrá hacer, siquiera una sentencia, para devolverles a sus hijos. Eso es entendible. Pero su lucha desde el día del accidente a la fecha está obteniendo resultados, a pesar de las afrentas del camino y a la negligencia con la que se han topado desde entonces.
Pero lo de la Corte es un logro importante. Claro que es el pozo que se tapa después del niño ahogado. Pero es un avance el que se hayan señalado responsables. Eso, de entrada, cambiará la normatividad. Es lo menos que la sociedad en su conjunto, indignada por el caso de la ABC, espera. Y el castigo, en su caso, de los involucrados cuando, en su momento, se concluyan las investigaciones, se tenga el resultado final de la propia SCJN en el dictamen (cuya responsabilidad recae en el ministro Fernando Franco González Salas) y se proceda conforme a derecho. O, como esperan los mismos padres: que el veredicto final sobre el caso resuelva que sí se cometieron violaciones a las garantías individuales de los niños y de sus familias. Y que por eso haya castigo.
La calificación que está recibiendo el IMSS, por un lado; es decir, la implicación de los operadores de ese sistema. Y el mecanismo de subrogación, o del otorgamiento de licencias a las guarderías que ahora están en cuestión, y son el fruto del contubernio o del nepotismo, por el otro lado. Porque, sencillamente, “los contratos de prestación de servicios que otorga en instituto a particulares que prestan el servicio de guarderías están fundados en la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público y en diversos acuerdos emitidos por su Consejo Técnico; sin embargo, el instituto carece de facultad legal para otorgarlos”, dice a la letra el estudio.
Peor aún, cuando se trata de la entrega de prebendas a los cuates del mismo partido, como ocurre en este caso con el PAN donde, en ese beneficio de administrar guarderías, hay una cantidad importante de militantes de ese instituto político (que tampoco es el único partido), receptores de las cuotas del instituto por cada niño, que en sumatoria resultan cuantiosas.
El documento de los magistrados María del Rosario Mota Cienfuegos y Carlos Rozón Sevilla, determina las causas por las que murieron los niños: “es posible afirmar que el incendio ocurrido en la guardería ABC fue la suma de diversos factores de riesgo no atendidos oportuna ni adecuadamente por las autoridades delegacionales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), del gobierno del estado de Sonora y del Ayuntamiento de Hermosillo”.
Pero además, el IMSS ha incurrido en la ilegalidad durante tres décadas, porque “ha otorgado contratos para guarderías subrogadas sin tener las atribuciones”. Es más, incumple su responsabilidad, en cuanto a la operación y vigilancia de las instancias infantiles, porque hay un “desorden generalizado”. Y, en “sólo 14 contratos de prestación de servicios, de un total de mil 480, se otorgan habiendo quedado satisfechos todos los requisitos legales. Once contratos se regularizaron después de la suscripción”. La irregularidad es la pauta, pues en general, sólo “un 0.3 por ciento de las guarderías cumplen cabalmente los requisitos exigidos para su funcionamiento”. De ahí deriva la irresponsabilidad de autoridades federales.
El incendio fue provocado a raíz de “un cortocircuito en el motor de un enfriador de aire conocido como cooler”, en la bodega contigua, donde la Secretaría de Hacienda estatal tenía almacenadas grandes cantidades de documentos. Pero en las instalaciones de la guardería no había las mínimas previsiones de protección civil, como ocurrió con los extinguidores. Un “49 por ciento de los prestadores de servicio carece de la constancia de protección civil vigente y sólo 407 tienen el visto bueno de bomberos vigente”, dice la Comisión en su informe. Eso se sabía, pero confirma la falta de supervisión de las autoridades locales competentes. Como tampoco hubo la certificación técnica del inmueble en donde se instaló la guardería ABC.
De estas y otras omisiones específicas en el caso de la guardería de Hermosillo, es que se deriva el señalamiento de responsabilidad para las autoridades locales. De aquí sigue el castigo a los responsables. La impunidad no tiene por qué gozar de toda la libertad para ejercer, por las consecuencias que trae para la sociedad. O, como en este caso, por el respeto de la vida y el derecho a la justicia que merecen los padres de los niños que perecieron por la absoluta negligencia en la guardería ABC.
No importa el grado de la autoridad implicada, las imputaciones surgirán en todo caso de la aplicación de la ley correspondiente.
Correo: sgb33@hotmail.com
martes, 2 de marzo de 2010
Chile, la afectación
INSEGURIDAD
02/marzo/2010
*La debacle de un desastre natural
*Impactará el crecimiento económico
Fue más peligroso de lo previsto. El terremoto de 8.8 grados Richter, registrado en Chile la madrugada del sábado 27 en punto de las 3:34 horas, resultó devastador. El sismo es uno de los más graves de las últimas décadas en el mundo. No obstante en 1969 Chile sufrió otro de 9.5 Richter, que acabó con la ciudad costera de Valdivia. Pero el del fin de semana, hasta el momento de redactar esta nota, reporta 723 muertos y 19 desaparecidos. La cifra no es definitiva, lamentablemente claro, porque hay cuantiosos daños porque derribaron edificios, casas habitación y dañó la infraestructura como puentes vehiculares y peatonales. La capital, Santiago de Chile, es de las ciudades menos impactadas. Pero en algunas provincias la situación es complicada.
De acuerdo con el recuento. La región de Maule, en donde se han registrado hasta ayer 544 víctimas fatales, y no encuentran a cuatro que se reportan como desaparecidos. Santiago, la ciudad menos afectada reporta 38 fallecidos. Otras regiones sí resultaron mayormente afectadas: como Bío Bío, que tiene un recuento de 64 víctimas. O´Higgins, al sur de Santiago reporta 48 y dos desaparecidos. Valparaíso con 16 y ocho desaparecidos. En la Araucana, los muertos suman 13 y no hay desaparecidos.
Pero en Santiago pronto se restableció la normalidad, así como el funcionamiento del aeropuerto. Sólo en Concepción, la segunda ciudad más grande del país con 670 mil habitantes, pronto se decretó el toque de queda y se apostaron 10 mil soldados para enfrentar la catástrofe y evitar la rapiña.
Entre las secuelas, se registraron más de 100 réplicas producidas desde entonces, que han alcanzado hasta los 6.2 grados. Lo que ha derivado en temor para la población. Además del tsunami que amenazó también las costas del país y causó inundaciones y daños reportados como no menores. Es decir, que el maremoto que se registró hasta la costa de países como Japón, Rusia, Hawai y Nueva Zelanda, en Chile arrasó barrios enteros y miles de viviendas en las zonas costeras del centro y sur del país.
Tan sólo en la región costera de Constitución, a 360 kilómetros al suroeste de Santiago, se registraron al menos 350 muertos, y en Dichato, otro pueblo pesquero, otros 60 desaparecidos. Más personas que se suman a la desgracia causada por el grave temblor del sábado temprano. Por lo mismo, la presidenta Michelle Bachellet ha informado que por lo menos se afectó al 80 por ciento de la población del país.
Del mismo modo, como lo expresó el presidente electo, Sebastián Piñera (quien tomará posesión el 11 de marzo próximo), ayer cuando sobrevoló las zonas afectadas, que el terremoto “provocó daños muchos más profundos y graves, de los que se pensó”. Y por ello pondrá en marcha el programa “levantemos Chile”, para enfrentar la reconstrucción del país, construyendo hospitales, escuelas, caminos y puentes”.
Y tanto los pronósticos como los costos de la recuperación no son del todo alentadores. Al contrario, serán cuantiosos. Por eso, en tanto el país sudamericano recupera la normalidad, ya se habla de lo que podría costar levantar nuevamente lo destruido. Así, el propio Piñera ha dicho que tan sólo la reconstrucción de las 500 mil viviendas que sufrieron daño, podrá costar alrededor de 20 mil millones de dólares, más otros 4 o 5 mil millones para la reconstrucción de hospitales. Lo que de entrada ya descarta las previsiones de crecimiento anticipadas por el hoy presidente electo en sus tiempos de campaña electoral, de tasas del 5.5 por ciento, luego de la contracción del 1.9 en 2009.
Los economistas ya avientan cifras. Por ejemplo, según Eqecat, la firma que apoya a las aseguradoras a definir los modelos de riesgo-catástrofe, anticipa que tales daños podrán costar a Chile, una de las economías de América Latina más avanzadas, hasta 30 mil millones de dólares, lo equivalente al 15 por ciento de su Producto Interno Bruto.
Así lo reconoce también empresas de investigación de mercados como RBC de Toronto, en voz del jefe investigador Nick Chame: “Habrá un impacto amplio y profundo en la economía chilena”. Situación que, igual se anticipa, presionará a su banco central a mantener las tasas de interés en niveles bajos para impulsar la economía, a la vez que acotará la recuperación tras la recesión reciente. Otros analistas, de IDEAglobal, igualmente declararon: “Nos iremos cortos con el peso chileno”. No obstante las mineras cupríferas resultaron sin afectaciones, por lo que ese motor de la economía chilena no impactará porque no parará en su producción cotidiana.
Pese que Chile no es Haití — el país más pobre del Caribe y de América Latina—, pero las consecuencias resultan lamentables en cuanto a la pérdida de vidas humanas. Más cuando, como lo decíamos en el caso haitiano, los mexicanos tenemos fresca la memoria del terremoto de 1985, y sabemos de lo que estamos hablando. Es decir, que lo menos que debemos hacer es apoyar a los hermanos sudamericanos —en lo que corresponde a México—, es coadyuvar en lo posible por el rescate de los sobrevivientes.
No por algo, ya el embajador de Chile en México ha pedido ayuda. Como seguramente lo recibirá de otros países en estos momentos de desdicha. “Hemos pedido al gobierno de México ayuda que será canalizada a través de la Dirección de Cooperación Internacional, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y que consiste en puentes mecánicos, hospitales de campaña con capacidad quirúrgica, teléfonos satelitales, sistemas de evaluación de daños estructurales en hospitales, escuelas y edificios públicos, y sistemas de purificación de agua salina”, dijo el embajador de Chile en México, Germán Guerrero Pave.
Mientras que ayer mismo, en Ecuador igualmente se reportó un sismo de 5.3 grados en la zona del Pacífico frente a sus costas, sin causar mayores daños a viviendas. Salvo que algunas casas sufrieron fisuras, se trata de la sacudida de la zona sísmica conocida como el Cinturón de Fuego del Pacífico. Movimientos de placas tectónicas. Ojalá y eso sea, porque por ahí se sabe que también los terremotos pueden provocarse. Y que los Estados Unidos tiene la ciencia para hacerlo. Al menos esa fue la acusación de Hugo Chávez en los días aciagos del terremoto haitiano. Esperemos que no sea por ahí.
Correo: sgb33@hotmail.com
02/marzo/2010
*La debacle de un desastre natural
*Impactará el crecimiento económico
Fue más peligroso de lo previsto. El terremoto de 8.8 grados Richter, registrado en Chile la madrugada del sábado 27 en punto de las 3:34 horas, resultó devastador. El sismo es uno de los más graves de las últimas décadas en el mundo. No obstante en 1969 Chile sufrió otro de 9.5 Richter, que acabó con la ciudad costera de Valdivia. Pero el del fin de semana, hasta el momento de redactar esta nota, reporta 723 muertos y 19 desaparecidos. La cifra no es definitiva, lamentablemente claro, porque hay cuantiosos daños porque derribaron edificios, casas habitación y dañó la infraestructura como puentes vehiculares y peatonales. La capital, Santiago de Chile, es de las ciudades menos impactadas. Pero en algunas provincias la situación es complicada.
De acuerdo con el recuento. La región de Maule, en donde se han registrado hasta ayer 544 víctimas fatales, y no encuentran a cuatro que se reportan como desaparecidos. Santiago, la ciudad menos afectada reporta 38 fallecidos. Otras regiones sí resultaron mayormente afectadas: como Bío Bío, que tiene un recuento de 64 víctimas. O´Higgins, al sur de Santiago reporta 48 y dos desaparecidos. Valparaíso con 16 y ocho desaparecidos. En la Araucana, los muertos suman 13 y no hay desaparecidos.
Pero en Santiago pronto se restableció la normalidad, así como el funcionamiento del aeropuerto. Sólo en Concepción, la segunda ciudad más grande del país con 670 mil habitantes, pronto se decretó el toque de queda y se apostaron 10 mil soldados para enfrentar la catástrofe y evitar la rapiña.
Entre las secuelas, se registraron más de 100 réplicas producidas desde entonces, que han alcanzado hasta los 6.2 grados. Lo que ha derivado en temor para la población. Además del tsunami que amenazó también las costas del país y causó inundaciones y daños reportados como no menores. Es decir, que el maremoto que se registró hasta la costa de países como Japón, Rusia, Hawai y Nueva Zelanda, en Chile arrasó barrios enteros y miles de viviendas en las zonas costeras del centro y sur del país.
Tan sólo en la región costera de Constitución, a 360 kilómetros al suroeste de Santiago, se registraron al menos 350 muertos, y en Dichato, otro pueblo pesquero, otros 60 desaparecidos. Más personas que se suman a la desgracia causada por el grave temblor del sábado temprano. Por lo mismo, la presidenta Michelle Bachellet ha informado que por lo menos se afectó al 80 por ciento de la población del país.
Del mismo modo, como lo expresó el presidente electo, Sebastián Piñera (quien tomará posesión el 11 de marzo próximo), ayer cuando sobrevoló las zonas afectadas, que el terremoto “provocó daños muchos más profundos y graves, de los que se pensó”. Y por ello pondrá en marcha el programa “levantemos Chile”, para enfrentar la reconstrucción del país, construyendo hospitales, escuelas, caminos y puentes”.
Y tanto los pronósticos como los costos de la recuperación no son del todo alentadores. Al contrario, serán cuantiosos. Por eso, en tanto el país sudamericano recupera la normalidad, ya se habla de lo que podría costar levantar nuevamente lo destruido. Así, el propio Piñera ha dicho que tan sólo la reconstrucción de las 500 mil viviendas que sufrieron daño, podrá costar alrededor de 20 mil millones de dólares, más otros 4 o 5 mil millones para la reconstrucción de hospitales. Lo que de entrada ya descarta las previsiones de crecimiento anticipadas por el hoy presidente electo en sus tiempos de campaña electoral, de tasas del 5.5 por ciento, luego de la contracción del 1.9 en 2009.
Los economistas ya avientan cifras. Por ejemplo, según Eqecat, la firma que apoya a las aseguradoras a definir los modelos de riesgo-catástrofe, anticipa que tales daños podrán costar a Chile, una de las economías de América Latina más avanzadas, hasta 30 mil millones de dólares, lo equivalente al 15 por ciento de su Producto Interno Bruto.
Así lo reconoce también empresas de investigación de mercados como RBC de Toronto, en voz del jefe investigador Nick Chame: “Habrá un impacto amplio y profundo en la economía chilena”. Situación que, igual se anticipa, presionará a su banco central a mantener las tasas de interés en niveles bajos para impulsar la economía, a la vez que acotará la recuperación tras la recesión reciente. Otros analistas, de IDEAglobal, igualmente declararon: “Nos iremos cortos con el peso chileno”. No obstante las mineras cupríferas resultaron sin afectaciones, por lo que ese motor de la economía chilena no impactará porque no parará en su producción cotidiana.
Pese que Chile no es Haití — el país más pobre del Caribe y de América Latina—, pero las consecuencias resultan lamentables en cuanto a la pérdida de vidas humanas. Más cuando, como lo decíamos en el caso haitiano, los mexicanos tenemos fresca la memoria del terremoto de 1985, y sabemos de lo que estamos hablando. Es decir, que lo menos que debemos hacer es apoyar a los hermanos sudamericanos —en lo que corresponde a México—, es coadyuvar en lo posible por el rescate de los sobrevivientes.
No por algo, ya el embajador de Chile en México ha pedido ayuda. Como seguramente lo recibirá de otros países en estos momentos de desdicha. “Hemos pedido al gobierno de México ayuda que será canalizada a través de la Dirección de Cooperación Internacional, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y que consiste en puentes mecánicos, hospitales de campaña con capacidad quirúrgica, teléfonos satelitales, sistemas de evaluación de daños estructurales en hospitales, escuelas y edificios públicos, y sistemas de purificación de agua salina”, dijo el embajador de Chile en México, Germán Guerrero Pave.
Mientras que ayer mismo, en Ecuador igualmente se reportó un sismo de 5.3 grados en la zona del Pacífico frente a sus costas, sin causar mayores daños a viviendas. Salvo que algunas casas sufrieron fisuras, se trata de la sacudida de la zona sísmica conocida como el Cinturón de Fuego del Pacífico. Movimientos de placas tectónicas. Ojalá y eso sea, porque por ahí se sabe que también los terremotos pueden provocarse. Y que los Estados Unidos tiene la ciencia para hacerlo. Al menos esa fue la acusación de Hugo Chávez en los días aciagos del terremoto haitiano. Esperemos que no sea por ahí.
Correo: sgb33@hotmail.com
lunes, 1 de marzo de 2010
Injerencia de Calderón
INSEGURIDAD
01/marzo/2010
*El panismo del Presidente
*Los costos serán electorales
Las declaraciones últimas de Manuel Espino Barrientos, en torno a lo que sucede al interior del Partido Acción Nacional, rayan en la desesperación y alcanzan el grado de la denuncia pública. El caso es que no extraña que sus reacciones apunten directamente al Presidente Felipe Calderón de extracción panista, porque si hacia afuera lo refleja es porque hacia el interior también lo ejerce: el autoritarismo que lo caracteriza.
Claro que tampoco es de extrañar que al interior de un partido haya expresiones de todo tipo, porque la diversidad ideológica y las posturas personales de los militantes no pocas veces apuntan, incluso, en contra de los principios partidistas. Sobre todo tratándose de imprevistos, como las posiciones políticas en torno a ciertos problemas coyunturales del país, pero igualmente cuando de repartir candidaturas o espacios políticos se trata. También las directrices. Se da en los partidos grandes; ocurre en los pequeños y alcanza a toda organización con fines políticos, incluso en un país democrático. Pero eso es normal, porque es parte de la efervescencia político-partidaria. Pero hasta ahí.
El caso es que ahora, en lo referente al PAN, no se trata de cualquier militante, sino del titular del poder Ejecutivo de origen panista y ex líder de ese organismo político. Se trata de la injerencia del Presidente en el ejercicio de la vida partidaria, cuando debiera ser al revés. O simplemente evitarlo, porque hay mucha diferencia entre ser partido en el gobierno que ser el partido del gobierno. En el primer caso, lo único que ocurre es que el partido es apoyo y complemento para el ejercicio del poder—en el cabildeo, la negociación, la postura sobre los problemas nacionales, la militancia, el voto legislativo (etcétera), pero guardando su relativa autonomía—; en el segundo, se tiene a un partido totalmente subordinado. Peor aún sucede con el PAN, porque le dictan la conducta desde afuera, no sólo le tiran línea porque no le dictan el qué hacen en su honor; mejor dicho, en su deshonra.
Cierto que, parte de esa conducta se debe a que el PAN no tenía experiencia frente a la Presidencia, pero sí la tiene porque tampoco nació ayer. Su registro es incluso más antiguo que el mismo Partido Revolucionario Institucional. Su pretendida tradición democrática tirada a la basura. Así que no hay justificación ni histórica ni es cuestión de liderazgo sino más bien de intervencionismo.
Espino denuncia que la dictadura practicada por Calderón con el PAN viene desde los tiempos de Cázares. Espino asegura: “Con Germán Martínez se inició la era de la intolerancia en el PAN (diciembre de 2008 cuando asumió la dirigencia)”. (Proceso, 28 febrero). Pero continúa con César Nava. Y el tema da para mucho, porque los ejemplos sobran. La política de alianzas para este 2010, más lo que falta todavía rumbo al 2012, que desnudó el activismo partidista y presidencialista del mismísimo secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont.
Los amarres aliancistas hasta con el PRD en varios estados donde habrá elecciones. La subordinación total de los legisladores panistas en el Congreso de la Unión, respecto de las posturas en torno a la propuesta de reforma política de Felipe Calderón. Y el último escándalo por la reacción tan virulenta en contra del diputado panista (bueno, que llegó por ese partido) Manuel Clouthier Carrillo, por sus reclamos a Calderón por no actuar en contra de la narcopolítica que amenaza Sinaloa y con extenderse a todo el país. Ahora que el hijo de Maquío está dispuesto a ir “con todo” hasta comprometer al Presidente a “entrarle a Sinaloa”, la sede del cártel de que encabeza Joaquín El Chapo Guzmán Loera.
Espino denuncia también la intentona de su expulsión. “Calderón planteó: Vamos expulsando a Espino”, planteó Calderón. Pero igualmente la política de alianzas al margen del partido con “la maestra” Elba Esther Gordillo, aún antes de la elección presidencial. El propio candidato a gobernador por Veracruz, Miguel Ángel Yunes así lo revela. Dice Espino que Calderón había hecho un pacto con Gordillo desde la precampaña. “Reconoció (Yunes) que él apoyó a Calderón desde antes de 2006, cuando ni siquiera era candidato, sino que lo apoyó para ser candidato. Fue después de una negociación que hubo entre Elba Esther y Calderón”. (Ver el desplegado en Milenio, del sábado 27 de febrero, donde el propio Espino se dirige a los veracruzanos y amplía estos asuntos; sobre el rechazo de Calderón a Yunes como candidato al senado en 2006, y la posterior incorporación al gabinete como director del ISSSTE, luego de la negociación con Gordillo).
Es decir, que con Felipe Calderón el autoritarismo se instaló en el PAN. Aún a costa de los panistas. “No ha habido un solo candidato a gobernador que se haya designado en el Comité Nacional que antes no haya sido recibido por el presidente en Los Pinos y éste le haya dado el visto bueno”. Así pasó con el candidato de la alianza con el PRD en Durango, el expriista José Rosas Aispuru, que se hizo con la intervención de Rodolfo Elizondo. Peor aún denuncia Espino. “Los candidatos que se han designado hasta ahora no tienen ningún compromiso con el PAN. “Gabino Cue, en Oaxaca, obedece al grupo de Andrés Manuel López Obrador; Rosas Aispuru al gobernador Maximiliano Silerio Esparza; Rafael Moreno Valle, de Puebla, obedece a “la maestra”, y Yunes también”. Y “la candidatura del senador priista Mario López Valdez para Sinaloa, identificado con el exgobernador Juan S. Millán”. (Espino en Proceso).
Pero más que la denuncia pública de Espino, la conducta de Calderón con respecto al PAN le acarreará costos políticos. Eso se verá en las elecciones, el mejor catador de la vida política de un partido. En el voto ciudadano se reflejará el pago de esa actitud presidencial. También del servilismo del PAN. Doble paga. Doble cobro, el impacto político que hundirá al PAN. La responsabilidad será de Calderón; pero igualmente del liderazgo panista actual. Ese será el precio que tendrán que pagar la dupla PAN-Calderón.
Estas y otras denuncias está colocando sobre la mesa el expresidente del PAN, Manuel Espino Barrientos, y a la consideración pública el reto que les depara el futuro inmediato que expone en su libro de reciente presentación, Volver a empezar. El reto no es sencillo para los panistas, de recuperar al PAN de las manos de Felipe Calderón. El problema es que lo está llevando a la debacle. Eso se verá, seguramente, en este 2010. Pero la derrota mayor la padecerá en la presidencial del 2012. La ciudadanía se cobrará la mala conducción del país, no sólo la injerencia en el PAN.
Correo: sgb33@hotmail.com
01/marzo/2010
*El panismo del Presidente
*Los costos serán electorales
Las declaraciones últimas de Manuel Espino Barrientos, en torno a lo que sucede al interior del Partido Acción Nacional, rayan en la desesperación y alcanzan el grado de la denuncia pública. El caso es que no extraña que sus reacciones apunten directamente al Presidente Felipe Calderón de extracción panista, porque si hacia afuera lo refleja es porque hacia el interior también lo ejerce: el autoritarismo que lo caracteriza.
Claro que tampoco es de extrañar que al interior de un partido haya expresiones de todo tipo, porque la diversidad ideológica y las posturas personales de los militantes no pocas veces apuntan, incluso, en contra de los principios partidistas. Sobre todo tratándose de imprevistos, como las posiciones políticas en torno a ciertos problemas coyunturales del país, pero igualmente cuando de repartir candidaturas o espacios políticos se trata. También las directrices. Se da en los partidos grandes; ocurre en los pequeños y alcanza a toda organización con fines políticos, incluso en un país democrático. Pero eso es normal, porque es parte de la efervescencia político-partidaria. Pero hasta ahí.
El caso es que ahora, en lo referente al PAN, no se trata de cualquier militante, sino del titular del poder Ejecutivo de origen panista y ex líder de ese organismo político. Se trata de la injerencia del Presidente en el ejercicio de la vida partidaria, cuando debiera ser al revés. O simplemente evitarlo, porque hay mucha diferencia entre ser partido en el gobierno que ser el partido del gobierno. En el primer caso, lo único que ocurre es que el partido es apoyo y complemento para el ejercicio del poder—en el cabildeo, la negociación, la postura sobre los problemas nacionales, la militancia, el voto legislativo (etcétera), pero guardando su relativa autonomía—; en el segundo, se tiene a un partido totalmente subordinado. Peor aún sucede con el PAN, porque le dictan la conducta desde afuera, no sólo le tiran línea porque no le dictan el qué hacen en su honor; mejor dicho, en su deshonra.
Cierto que, parte de esa conducta se debe a que el PAN no tenía experiencia frente a la Presidencia, pero sí la tiene porque tampoco nació ayer. Su registro es incluso más antiguo que el mismo Partido Revolucionario Institucional. Su pretendida tradición democrática tirada a la basura. Así que no hay justificación ni histórica ni es cuestión de liderazgo sino más bien de intervencionismo.
Espino denuncia que la dictadura practicada por Calderón con el PAN viene desde los tiempos de Cázares. Espino asegura: “Con Germán Martínez se inició la era de la intolerancia en el PAN (diciembre de 2008 cuando asumió la dirigencia)”. (Proceso, 28 febrero). Pero continúa con César Nava. Y el tema da para mucho, porque los ejemplos sobran. La política de alianzas para este 2010, más lo que falta todavía rumbo al 2012, que desnudó el activismo partidista y presidencialista del mismísimo secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont.
Los amarres aliancistas hasta con el PRD en varios estados donde habrá elecciones. La subordinación total de los legisladores panistas en el Congreso de la Unión, respecto de las posturas en torno a la propuesta de reforma política de Felipe Calderón. Y el último escándalo por la reacción tan virulenta en contra del diputado panista (bueno, que llegó por ese partido) Manuel Clouthier Carrillo, por sus reclamos a Calderón por no actuar en contra de la narcopolítica que amenaza Sinaloa y con extenderse a todo el país. Ahora que el hijo de Maquío está dispuesto a ir “con todo” hasta comprometer al Presidente a “entrarle a Sinaloa”, la sede del cártel de que encabeza Joaquín El Chapo Guzmán Loera.
Espino denuncia también la intentona de su expulsión. “Calderón planteó: Vamos expulsando a Espino”, planteó Calderón. Pero igualmente la política de alianzas al margen del partido con “la maestra” Elba Esther Gordillo, aún antes de la elección presidencial. El propio candidato a gobernador por Veracruz, Miguel Ángel Yunes así lo revela. Dice Espino que Calderón había hecho un pacto con Gordillo desde la precampaña. “Reconoció (Yunes) que él apoyó a Calderón desde antes de 2006, cuando ni siquiera era candidato, sino que lo apoyó para ser candidato. Fue después de una negociación que hubo entre Elba Esther y Calderón”. (Ver el desplegado en Milenio, del sábado 27 de febrero, donde el propio Espino se dirige a los veracruzanos y amplía estos asuntos; sobre el rechazo de Calderón a Yunes como candidato al senado en 2006, y la posterior incorporación al gabinete como director del ISSSTE, luego de la negociación con Gordillo).
Es decir, que con Felipe Calderón el autoritarismo se instaló en el PAN. Aún a costa de los panistas. “No ha habido un solo candidato a gobernador que se haya designado en el Comité Nacional que antes no haya sido recibido por el presidente en Los Pinos y éste le haya dado el visto bueno”. Así pasó con el candidato de la alianza con el PRD en Durango, el expriista José Rosas Aispuru, que se hizo con la intervención de Rodolfo Elizondo. Peor aún denuncia Espino. “Los candidatos que se han designado hasta ahora no tienen ningún compromiso con el PAN. “Gabino Cue, en Oaxaca, obedece al grupo de Andrés Manuel López Obrador; Rosas Aispuru al gobernador Maximiliano Silerio Esparza; Rafael Moreno Valle, de Puebla, obedece a “la maestra”, y Yunes también”. Y “la candidatura del senador priista Mario López Valdez para Sinaloa, identificado con el exgobernador Juan S. Millán”. (Espino en Proceso).
Pero más que la denuncia pública de Espino, la conducta de Calderón con respecto al PAN le acarreará costos políticos. Eso se verá en las elecciones, el mejor catador de la vida política de un partido. En el voto ciudadano se reflejará el pago de esa actitud presidencial. También del servilismo del PAN. Doble paga. Doble cobro, el impacto político que hundirá al PAN. La responsabilidad será de Calderón; pero igualmente del liderazgo panista actual. Ese será el precio que tendrán que pagar la dupla PAN-Calderón.
Estas y otras denuncias está colocando sobre la mesa el expresidente del PAN, Manuel Espino Barrientos, y a la consideración pública el reto que les depara el futuro inmediato que expone en su libro de reciente presentación, Volver a empezar. El reto no es sencillo para los panistas, de recuperar al PAN de las manos de Felipe Calderón. El problema es que lo está llevando a la debacle. Eso se verá, seguramente, en este 2010. Pero la derrota mayor la padecerá en la presidencial del 2012. La ciudadanía se cobrará la mala conducción del país, no sólo la injerencia en el PAN.
Correo: sgb33@hotmail.com
Salinas, el redentor
INSEGURIDAD
28/febrero/2010
*CSG insiste en lavar su imagen
*Quiere ser juez y parte en 2012
¡Cuidado!, porque cuando Carlos Salinas de Gortari habla es que algo trama. A diferencia de otras ocasiones, el problema es que ahora las circunstancias le favorecen y al parecer no está solo. Y se aprovecha de la coyuntura para matar varios pájaros de un tiro. Hay, ciertamente en el complejo escenario político nacional, algunos elementos marcadamente presentes de los cuales él tratará de sacar jugo a como dé lugar. Es decir, que Salinas está haciendo política para erigirse en juez de la balanza, o al menos como actor decisivo en la toma de decisiones para la definición o redefinición del rumbo de México en los siguientes años. Por eso está tirando línea desde ya. ¿Qué conseguirá? Todo lo que se le permita hacia adelante.
Es importante colocar sobre la mesa algunos elementos de juicio que sirvan para sacar algunas conclusiones. Veamos.
1) En la vida política mexicana estamos en los tiempos donde ya se mueven las piezas —partidos y “suspirantes”— para la sucesión presidencial de 2012, y el ex presidente Salinas quiere fortalecer su círculo de acción para incidir de manera directa y contundente, tanto con su candidato visible Enrique Peña Nieto, como para lograr que el Partido Revolucionario Institucional retome la senda de dirigir el país desde Los Pinos. El propio Salinas sabe que el PRI tiene amplias posibilidades de recuperar la Presidencia dentro de dos años, y lo único que está haciendo ahora es acomodarse bien para esa circunstancia. Y en esto no está solo. Por lo menos tiene el aval de su gallo, y seguramente de un sector importante de priistas.
2) El escenario de descomposición e incertidumbre económica y política a la que el actual gobierno de Felipe Calderón ha conducido al país en los últimos tres años, mismo que se profundizará de continuar —como parece— con la estrategia a todas luces fallida en contra del crimen organizado. Esta coyuntura está alimentando el descontento, a la vez que generando total desinterés por parte de los inversionistas nacionales y extranjeros para traer o conservar sus capitales en México. El reporte reciente del Banxico en este asunto es que la salida de capitales durante los últimos tres años fue de 57 mil 700 millones de dólares. Y el comparativo es muy revelador: por cada dólar que salió de México entre 95 y 97 (años aciagos de la crisis), se fueron 9 dólares entre 2007 y 2009. Y al contrario, la inversión extranjera es regresiva. Pues en 2009 sólo llegaron 3 mil 448.3 mdd, lo que representa una ¡caída del 74 por ciento! Situación que muestra el descontento generalizado entre los empresarios, pero que también es un reflejo desde la propia clase política mexicana. El gobierno de Calderón se está ganando el descontento generalizado, y no se diga de la propia sociedad que está perdiendo las esperanzas fincadas en él. Esos son puntos en contra del Partido Acción Nacional, que lo arrastran a perder cualquier posibilidad de continuar despachando en Los Pinos. Salinas está capitalizando esta situación, como lo aprovechará igualmente el PRI.
3) Desde siempre, Carlos Salinas ha tratado de sacudirse el dicho convertido en maleficio para él de que sus políticas neoliberales condujeron al país a la debacle. Es decir: amolados y todo, pero a los mexicanos “ni los ve ni los oye”; porque no siente culpa. Y toda su atención ha estado puesta, desde que termino su sexenio, en sacarse la espina de que él causó la crisis de 1994-1995 y, lo contrario, que el responsable fue su sucesor Ernesto Zedillo Ponce de León. Ahora el garlito —que por cierto le favorece, pero que él mismo generó—, es el hecho contundente de que un país no funciona con un sistema financiero en manos extranjeras. Aparte que no hay crédito para apoyar el crecimiento económico, Salinas se refiere a que el control de cambios está en poder de la banca internacional, porque el 80 por ciento de los bancos son meras filiales del exterior. Y “las subsidiarias se ajustan a los requerimientos de las matrices”. ¿Pero acaso se esperaba que los banqueros fueran hermanitas de la caridad? En este asunto, de la misma manera que está golpeteando a Zedillo, está planteando un problema real por el interés que tienen los grandes capitales del país en los bancos. El dato es insuficiente para saber hacia dónde apunta el planteamiento de Salinas. Pero no puede ser en pro de la nacionalización bancaria, porque eso demandaría muchos problemas y previsiones que no se pueden tomar sin el Estado entre las manos.
El caso es que sobre el argumento de que el país debe recuperar el control de cambios, Salinas está acaparando el descontento del sector financiero, y con ello agrupando en torno suyo y del PRI a los empresarios mexicanos que no ven la luz al final del túnel con Calderón ni con el PAN.
En otras palabras, que el ex presidente va con todo —y con el apoyo de los barones del dinero— en contra del actual gobierno de Felipe Calderón, y por la recuperación del poder en el 2012. Y ese parece ser el sentido de su aparición pública reciente. No obstante trata de hacer valer temas superados hace tiempo. Pero se trata de las espinas clavadas que no se sacará nunca.
Tan sólo bastará un ejemplo. Es verdad que la banca extranjera es perniciosa, pero fue precisamente la reforma financiera emprendida por él y su asesor Córdova Montoya quienes la impulsaron para México. Se plantearon objetivos que a fin de cuentas devinieron contrarios. El economista José Luis Calva lo resume bien, en los siguientes términos: “A partir de 1988 se emprendió a marchas forzadas la reforma neoliberal de los mercados financieros, liberalizando las tasas de interés pasivas y activas, suprimiendo los encajes bancarios (o reservas obligatorias que los bancos comerciales deberían depositar en el banco central), eliminando los cajones de asignación crediticia a las actividades prioritarias y flexibilizando las regulaciones menores y los mecanismos de supervisión del sistema bancario, para culminar la reforma en 1991-1992 con la privatización igualmente imprudencial de los bancos comerciales”. (JLC, México, más allá del neoliberalismo, p.238).
Y de la crisis que estalló en 94-95, tan sólo baste decir que ninguna crisis en ningún país capitalista dependiente como México se gesta en un mes y estalla al otro. Eso es una falacia. No hay espacio para entrar al debate del préstamo emergente de Clinton y las elevadas tasas de interés Rubin-Summers. Pero hay muchos elementos en contra de Carlos Salinas, que ahora aparece como redentor.
Correo: sgb33@hotmail.com
28/febrero/2010
*CSG insiste en lavar su imagen
*Quiere ser juez y parte en 2012
¡Cuidado!, porque cuando Carlos Salinas de Gortari habla es que algo trama. A diferencia de otras ocasiones, el problema es que ahora las circunstancias le favorecen y al parecer no está solo. Y se aprovecha de la coyuntura para matar varios pájaros de un tiro. Hay, ciertamente en el complejo escenario político nacional, algunos elementos marcadamente presentes de los cuales él tratará de sacar jugo a como dé lugar. Es decir, que Salinas está haciendo política para erigirse en juez de la balanza, o al menos como actor decisivo en la toma de decisiones para la definición o redefinición del rumbo de México en los siguientes años. Por eso está tirando línea desde ya. ¿Qué conseguirá? Todo lo que se le permita hacia adelante.
Es importante colocar sobre la mesa algunos elementos de juicio que sirvan para sacar algunas conclusiones. Veamos.
1) En la vida política mexicana estamos en los tiempos donde ya se mueven las piezas —partidos y “suspirantes”— para la sucesión presidencial de 2012, y el ex presidente Salinas quiere fortalecer su círculo de acción para incidir de manera directa y contundente, tanto con su candidato visible Enrique Peña Nieto, como para lograr que el Partido Revolucionario Institucional retome la senda de dirigir el país desde Los Pinos. El propio Salinas sabe que el PRI tiene amplias posibilidades de recuperar la Presidencia dentro de dos años, y lo único que está haciendo ahora es acomodarse bien para esa circunstancia. Y en esto no está solo. Por lo menos tiene el aval de su gallo, y seguramente de un sector importante de priistas.
2) El escenario de descomposición e incertidumbre económica y política a la que el actual gobierno de Felipe Calderón ha conducido al país en los últimos tres años, mismo que se profundizará de continuar —como parece— con la estrategia a todas luces fallida en contra del crimen organizado. Esta coyuntura está alimentando el descontento, a la vez que generando total desinterés por parte de los inversionistas nacionales y extranjeros para traer o conservar sus capitales en México. El reporte reciente del Banxico en este asunto es que la salida de capitales durante los últimos tres años fue de 57 mil 700 millones de dólares. Y el comparativo es muy revelador: por cada dólar que salió de México entre 95 y 97 (años aciagos de la crisis), se fueron 9 dólares entre 2007 y 2009. Y al contrario, la inversión extranjera es regresiva. Pues en 2009 sólo llegaron 3 mil 448.3 mdd, lo que representa una ¡caída del 74 por ciento! Situación que muestra el descontento generalizado entre los empresarios, pero que también es un reflejo desde la propia clase política mexicana. El gobierno de Calderón se está ganando el descontento generalizado, y no se diga de la propia sociedad que está perdiendo las esperanzas fincadas en él. Esos son puntos en contra del Partido Acción Nacional, que lo arrastran a perder cualquier posibilidad de continuar despachando en Los Pinos. Salinas está capitalizando esta situación, como lo aprovechará igualmente el PRI.
3) Desde siempre, Carlos Salinas ha tratado de sacudirse el dicho convertido en maleficio para él de que sus políticas neoliberales condujeron al país a la debacle. Es decir: amolados y todo, pero a los mexicanos “ni los ve ni los oye”; porque no siente culpa. Y toda su atención ha estado puesta, desde que termino su sexenio, en sacarse la espina de que él causó la crisis de 1994-1995 y, lo contrario, que el responsable fue su sucesor Ernesto Zedillo Ponce de León. Ahora el garlito —que por cierto le favorece, pero que él mismo generó—, es el hecho contundente de que un país no funciona con un sistema financiero en manos extranjeras. Aparte que no hay crédito para apoyar el crecimiento económico, Salinas se refiere a que el control de cambios está en poder de la banca internacional, porque el 80 por ciento de los bancos son meras filiales del exterior. Y “las subsidiarias se ajustan a los requerimientos de las matrices”. ¿Pero acaso se esperaba que los banqueros fueran hermanitas de la caridad? En este asunto, de la misma manera que está golpeteando a Zedillo, está planteando un problema real por el interés que tienen los grandes capitales del país en los bancos. El dato es insuficiente para saber hacia dónde apunta el planteamiento de Salinas. Pero no puede ser en pro de la nacionalización bancaria, porque eso demandaría muchos problemas y previsiones que no se pueden tomar sin el Estado entre las manos.
El caso es que sobre el argumento de que el país debe recuperar el control de cambios, Salinas está acaparando el descontento del sector financiero, y con ello agrupando en torno suyo y del PRI a los empresarios mexicanos que no ven la luz al final del túnel con Calderón ni con el PAN.
En otras palabras, que el ex presidente va con todo —y con el apoyo de los barones del dinero— en contra del actual gobierno de Felipe Calderón, y por la recuperación del poder en el 2012. Y ese parece ser el sentido de su aparición pública reciente. No obstante trata de hacer valer temas superados hace tiempo. Pero se trata de las espinas clavadas que no se sacará nunca.
Tan sólo bastará un ejemplo. Es verdad que la banca extranjera es perniciosa, pero fue precisamente la reforma financiera emprendida por él y su asesor Córdova Montoya quienes la impulsaron para México. Se plantearon objetivos que a fin de cuentas devinieron contrarios. El economista José Luis Calva lo resume bien, en los siguientes términos: “A partir de 1988 se emprendió a marchas forzadas la reforma neoliberal de los mercados financieros, liberalizando las tasas de interés pasivas y activas, suprimiendo los encajes bancarios (o reservas obligatorias que los bancos comerciales deberían depositar en el banco central), eliminando los cajones de asignación crediticia a las actividades prioritarias y flexibilizando las regulaciones menores y los mecanismos de supervisión del sistema bancario, para culminar la reforma en 1991-1992 con la privatización igualmente imprudencial de los bancos comerciales”. (JLC, México, más allá del neoliberalismo, p.238).
Y de la crisis que estalló en 94-95, tan sólo baste decir que ninguna crisis en ningún país capitalista dependiente como México se gesta en un mes y estalla al otro. Eso es una falacia. No hay espacio para entrar al debate del préstamo emergente de Clinton y las elevadas tasas de interés Rubin-Summers. Pero hay muchos elementos en contra de Carlos Salinas, que ahora aparece como redentor.
Correo: sgb33@hotmail.com
viernes, 26 de febrero de 2010
Sigue la amenaza financiera
INSEGURIDAD
26/febrero/2010
*La superexplotación como remedio
*Empleos, con pérdida de derechos
La profundidad de la crisis financiera que encabezan los Estados Unidos y afecta a todo el mundo capitalista/imperialista —y principalmente a México, por su dependencia económica—, no se ha aquilatado todavía por los propios especialistas en el tema. Y no se ponen de acuerdo, no porque estén faltando los datos para un buen diagnóstico médico, sino sobre todo porque la crisis no parece haber tocado fondo y el paciente no está listo para la cirugía. Pero además hay un problema adicional mayúsculo, el sistema no se puede deshacer del cáncer que le está causando la destrucción: el propio sistema financiero, que resulta ser altamente especulativo, pero forma parte dé.
Con todo y se están ofreciendo ya algunos indicadores clave que anticipan una leve —por incipiente— recuperación durante 2010, el problema está irresuelto porque no se sabe aún cómo enderezar al propio sistema financiero, encabeza de la perversión sistémica. Es decir, que en tanto no haya medidas que atiendan al sector de las finanzas internacionales, principalmente de EU, tampoco se puede augurar que todo marcha bien. Al contrario. La economía real puede mostrar efectos regresivos, de caída como en 2009; es decir, consecuencias nocivas en el curso del presente año todavía. O pequeñas crisis recurrentes en los siguientes años, sin que aparezca un periodo de crecimiento en el largo plazo.
¿Por qué? Está visto que las medidas de transferir recursos públicos (o de las finanzas públicas) a los bancos como lo ha hecho el presidente Barack Obama, está resultando completamente insuficiente. Dinero tirado a la basura. Al igual que las tibias sugerencias hechas por el propio Obama a los banqueros, para que no arriesguen tanto en la dirección de sus inversiones. Porque llevan al país al punto de la catástrofe. Pero eso no les importa a los banqueros, y las buenas intenciones no funcionan. Es decir, que no habrá salida alguna al problema, hasta en tanto no se apliquen otro tipo de medidas.
¿Pero cuáles? Aquí es en donde —como dice el dicho— la puerca torció el rabo. Porque, se sostiene, no habrá una salida permanente —y por tanto de recuperación sostenida de la economía estadounidense primero, y mundial después (y mexicana igual)—, hasta en tanto no se apliquen políticas a fondo. Pero ese es precisamente el dilema. Y aquí difieren los economistas. Es frente a este panorama en dónde se ponen en juego los conocimientos, incluso de los premios Nobel en Economía. Pero no sólo los economistas, también las propias teorías, las corrientes de pensamiento y las escuelas económicas no saben qué ni el cómo. Ni para explicar, tampoco para proponer.
Por ahí se ha mencionado ya, tibiamente por cierto, que las “herramientas tradicionales” están agotadas y que no funcionan. Lo dijo el economista estadounidense, orgánico del sistema y Nobel-1998, Paul Krugman recientemente. Y sugiere, como se lo expresó al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, se deben adoptar “medidas más drásticas” como el “incremento de la productividad y la inversión en innovación”.
Pero aquí hace falta, todavía, señalar un tema importante antes de seguir. En este sistema capitalista/imperialista, ninguna crisis del tipo que sea que afecte a las economías, al dinero de los bancos o al sistema financiero en su conjunto —como en este caso— es absorbida nunca por los causantes de dichas crisis. Esto es, que el sistema se reserva para su retroalimentación, mecanismos para socializar las pérdidas. Para que las crisis sean pagadas por todos menos ellos, o lo mínimo.
El sistema financiero se vale del Estado y de todas las herramientas que éste pone a su servicio —como la política económica, monetaria, del tipo de cambio y fiscal— para salvaguardar los intereses económicos y financieros de los grandes inversionistas, ya sean del tipo nacional o extranjero.
Es decir, que si bien dicho sistema maneja una gran cantidad fondos, como colocación de deuda y bonos, y el respaldo lo obtiene de la colocación de deuda de las empresas vía la inversión en bolsa, cualquier falla es trasladada a la sociedad quien acaba pagando todo. O casi. Y los gobiernos se prestan para eso. En México sobran los ejemplos: rescate bancario, Fobaproa-IPAB, rescate carretero, etcétera, que se llevan cerca del 75 por ciento del gasto público del Estado año con año.
Retomando el hilo. Todavía falta aportar otros elementos para el análisis. Pero por ahora bastará con uno más. En el fondo de la dinámica del capital (del sistema capitalista/imperialista que se rige por la ganancia extrema o ultraganancia) está la cada vez mayor explotación de los creadores de valor. Es decir, los trabajadores generadores del valor-trabajo o plusvalía que luego se convierte en dinero y quienes resultan cada vez menos remunerados.
En otras palabras, por un lado la extracción de mayor valor expresada en la sobreexplotación (“mayor productividad”, dice Krugman; plusvalía absoluta y relativa, diría Marx. Lo que no es más que intensificar y prolongar la jornada laboral) de los trabajadores. Pero por otra parte, la caída paulatina de las percepciones salariales, expresada como pauperización del trabajo en aras de la obtención de un mayor rendimiento al capital y por ello de mayores ganancias.
Pues sí, estamos en los territorios de la teoría del valor. El mejor hilo conductor para comprender las contradicciones del sistema capitalista/imperialistas que ahora está en crisis en su parte financiera, y que sólo pretende salir exprimiendo mayormente a los trabajadores, los auténticos creadores y reproductores del valor de aquellos capitales que luego se creen muy independientes del sistema, especulan y lo corroen al grado de la destrucción. Se trata de lo señalado por el propio Marx, en el sentido que el sistema de superexplotación del capital lleva en su seno las contradicciones de su propia destrucción.
Entre tanto, el problema radica, precisamente, en que una acelerada extracción de valor implica exprimir más intensamente a la mano de obra (y abaratarla), y con ello presionar hacia la pérdida histórica de los derechos sociales y laborales de los trabajadores asalariados. La profundización de problemas ligados con el empleo —desempleo y subempleo—, cuyos índices no se recuperarán en los países del capitalismo/imperialismo, ni en los subdesarrollados como México, seguido de la desarticulación del movimiento obrero y sindical. Es la amenaza financiera.
Correo: sgb33@hotmail.com
26/febrero/2010
*La superexplotación como remedio
*Empleos, con pérdida de derechos
La profundidad de la crisis financiera que encabezan los Estados Unidos y afecta a todo el mundo capitalista/imperialista —y principalmente a México, por su dependencia económica—, no se ha aquilatado todavía por los propios especialistas en el tema. Y no se ponen de acuerdo, no porque estén faltando los datos para un buen diagnóstico médico, sino sobre todo porque la crisis no parece haber tocado fondo y el paciente no está listo para la cirugía. Pero además hay un problema adicional mayúsculo, el sistema no se puede deshacer del cáncer que le está causando la destrucción: el propio sistema financiero, que resulta ser altamente especulativo, pero forma parte dé.
Con todo y se están ofreciendo ya algunos indicadores clave que anticipan una leve —por incipiente— recuperación durante 2010, el problema está irresuelto porque no se sabe aún cómo enderezar al propio sistema financiero, encabeza de la perversión sistémica. Es decir, que en tanto no haya medidas que atiendan al sector de las finanzas internacionales, principalmente de EU, tampoco se puede augurar que todo marcha bien. Al contrario. La economía real puede mostrar efectos regresivos, de caída como en 2009; es decir, consecuencias nocivas en el curso del presente año todavía. O pequeñas crisis recurrentes en los siguientes años, sin que aparezca un periodo de crecimiento en el largo plazo.
¿Por qué? Está visto que las medidas de transferir recursos públicos (o de las finanzas públicas) a los bancos como lo ha hecho el presidente Barack Obama, está resultando completamente insuficiente. Dinero tirado a la basura. Al igual que las tibias sugerencias hechas por el propio Obama a los banqueros, para que no arriesguen tanto en la dirección de sus inversiones. Porque llevan al país al punto de la catástrofe. Pero eso no les importa a los banqueros, y las buenas intenciones no funcionan. Es decir, que no habrá salida alguna al problema, hasta en tanto no se apliquen otro tipo de medidas.
¿Pero cuáles? Aquí es en donde —como dice el dicho— la puerca torció el rabo. Porque, se sostiene, no habrá una salida permanente —y por tanto de recuperación sostenida de la economía estadounidense primero, y mundial después (y mexicana igual)—, hasta en tanto no se apliquen políticas a fondo. Pero ese es precisamente el dilema. Y aquí difieren los economistas. Es frente a este panorama en dónde se ponen en juego los conocimientos, incluso de los premios Nobel en Economía. Pero no sólo los economistas, también las propias teorías, las corrientes de pensamiento y las escuelas económicas no saben qué ni el cómo. Ni para explicar, tampoco para proponer.
Por ahí se ha mencionado ya, tibiamente por cierto, que las “herramientas tradicionales” están agotadas y que no funcionan. Lo dijo el economista estadounidense, orgánico del sistema y Nobel-1998, Paul Krugman recientemente. Y sugiere, como se lo expresó al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, se deben adoptar “medidas más drásticas” como el “incremento de la productividad y la inversión en innovación”.
Pero aquí hace falta, todavía, señalar un tema importante antes de seguir. En este sistema capitalista/imperialista, ninguna crisis del tipo que sea que afecte a las economías, al dinero de los bancos o al sistema financiero en su conjunto —como en este caso— es absorbida nunca por los causantes de dichas crisis. Esto es, que el sistema se reserva para su retroalimentación, mecanismos para socializar las pérdidas. Para que las crisis sean pagadas por todos menos ellos, o lo mínimo.
El sistema financiero se vale del Estado y de todas las herramientas que éste pone a su servicio —como la política económica, monetaria, del tipo de cambio y fiscal— para salvaguardar los intereses económicos y financieros de los grandes inversionistas, ya sean del tipo nacional o extranjero.
Es decir, que si bien dicho sistema maneja una gran cantidad fondos, como colocación de deuda y bonos, y el respaldo lo obtiene de la colocación de deuda de las empresas vía la inversión en bolsa, cualquier falla es trasladada a la sociedad quien acaba pagando todo. O casi. Y los gobiernos se prestan para eso. En México sobran los ejemplos: rescate bancario, Fobaproa-IPAB, rescate carretero, etcétera, que se llevan cerca del 75 por ciento del gasto público del Estado año con año.
Retomando el hilo. Todavía falta aportar otros elementos para el análisis. Pero por ahora bastará con uno más. En el fondo de la dinámica del capital (del sistema capitalista/imperialista que se rige por la ganancia extrema o ultraganancia) está la cada vez mayor explotación de los creadores de valor. Es decir, los trabajadores generadores del valor-trabajo o plusvalía que luego se convierte en dinero y quienes resultan cada vez menos remunerados.
En otras palabras, por un lado la extracción de mayor valor expresada en la sobreexplotación (“mayor productividad”, dice Krugman; plusvalía absoluta y relativa, diría Marx. Lo que no es más que intensificar y prolongar la jornada laboral) de los trabajadores. Pero por otra parte, la caída paulatina de las percepciones salariales, expresada como pauperización del trabajo en aras de la obtención de un mayor rendimiento al capital y por ello de mayores ganancias.
Pues sí, estamos en los territorios de la teoría del valor. El mejor hilo conductor para comprender las contradicciones del sistema capitalista/imperialistas que ahora está en crisis en su parte financiera, y que sólo pretende salir exprimiendo mayormente a los trabajadores, los auténticos creadores y reproductores del valor de aquellos capitales que luego se creen muy independientes del sistema, especulan y lo corroen al grado de la destrucción. Se trata de lo señalado por el propio Marx, en el sentido que el sistema de superexplotación del capital lleva en su seno las contradicciones de su propia destrucción.
Entre tanto, el problema radica, precisamente, en que una acelerada extracción de valor implica exprimir más intensamente a la mano de obra (y abaratarla), y con ello presionar hacia la pérdida histórica de los derechos sociales y laborales de los trabajadores asalariados. La profundización de problemas ligados con el empleo —desempleo y subempleo—, cuyos índices no se recuperarán en los países del capitalismo/imperialismo, ni en los subdesarrollados como México, seguido de la desarticulación del movimiento obrero y sindical. Es la amenaza financiera.
Correo: sgb33@hotmail.com
miércoles, 24 de febrero de 2010
LA, en la Riviera Maya
INSEGURIDAD
25/febrero/2010
*Surge la Comunidad de Estados de AL
*Fructífera reunión de países de la región
“Para nosotros la patria es América, nuestros enemigos los españoles, nuestra enseña, la independencia y la libertad”: Simón Bolívar.
Concluyó la reunión de los 25 jefes de Estado y de Gobierno de los 32 países de la región de América Latina (AL). El anfitrión fue México. Y la cede, el bello lugar en Cancún, Quintana Roo, conocido como la Riviera Maya. Muchos temas, todos de interés para AL, importantes salieron a flote. Pero quizá el principal logro fue el anuncio de la creación de la Comunidad de Estados latinoamericanos y Caribeños, que en el 2011 definirá programa o principios cuando regresen a Caracas, Venezuela.
El viejo sueño principalmente de Simón Bolívar, pero también de otros Libertadores de la región Latinoamericana, como Francisco de Miranda, Bernardo O´Higgins, José María Martín, Lord Cochrane y quizá Agustín de Iturbide, asoma cada vez que hay un intento de esta naturaleza y se reúnen presidentes de países latinoamericanos.
Esta vez, frente a los embates de la globalización y la necesidad imperiosa de trabajar unidos —al menos esa es la plataforma que está detrás de la intentona de unidad— para superar los estragos de una crisis derivada de los trastornos financieros detonados desde los Estados Unidos. Una crisis que arrastra consigo al mundo y afecta especialmente a los de economías más débiles, entre ellos los de la región latinoamericana.
Por eso se intenta unir esfuerzos para que, con un trabajo conjunto, se puedan diseñar proyectos de autoayuda. Tampoco de compartir miserias, sino todo lo contrario, para intercambiar experiencias, hacer inversiones, negocios interregionales, y empeñarse conjuntamente para salir lo menos raspados de la actual crisis cuyo epicentro está en el norte continental. No digamos un manejo anticrisis sin las recomendaciones del BM y el FMI.
Por eso no se invitó a EU ni a Canadá. Como tampoco se hizo con España o Portugal. Pero también porque la recién creada Comunidad surgió en el marco de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, que a su vez juntó las sesiones de la 21 Cumbre del Grupo de Río y la II Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo. Un poco enredado, pero así fue.
Aparte de la anunciada Comunidad de Estados latinoamericanos y Caribeños, surgieron otros temas que causaron sorpresas o sobresaltos. El diferendo entre los presidentes de Venezuela Hugo Chávez y Álvaro Uribe de Colombia, donde ambos se dijeron sus cosas en tono elevado —y casi ofensivo—, pero que finalmente dio pie a sentarse a limar asperezas, dados los últimos acontecimientos. Pero, entre otras cosas, los confronta el asentamiento de bases militares de EU en Colombia, y porque Chávez es el principal detractor de esas políticas, tanto imperiales gringas como de presunta sumisión colombiana.
Del mismo modo se trató el tema de Haití, el de Argentina por las Malvinas y el de un posible tratado comercial entre México y Brasil. La solidaridad mostrada por todos los países con Haití, a raíz de la devastación que sufrió el país caribeño más pobre de la región.
Con Argentina, el consenso es para que al seno de la Organización de las Naciones Unidas, se lleve el tema motivo del diferendo que tiene ese país con Gran Bretaña, por la soberanía de las Islas Malvinas (motivo de una lastimosa guerra que confrontó a ambos países en 1982), dado que en estos días los británicos han comenzado a hundir sus perforadoras en plataformas marinas para la extracción de petróleo. Pero no sólo por ello, sino porque el control de esas islas, que están dentro de los mares territoriales argentinos, es reconocido por tratados internacionales caducos. No obstante que enmendarlos implica terminar con el viejo colonialismo imperial de dominación y de control, al que se resisten los países con políticas todavía imperialistas.
En el caso del posible incremento del comercio entre México y Brasil (un país cuya diversificación comercial en estos años aciagos de crisis, se ha colocado como uno de los menos afectados; sobre todo por su relación de amplio comercio con el emergente mercado chino e hindú), el que dio las lecciones fue el propio presidente de ese país, Luis Inácio Lula da Silva.
A los mexicanos les dijo “no tener miedo”, porque su país no es más peligroso que los socios comerciales que tiene México. Pero con esa carta entre manos, de un posible convenio comercial, hubo en la Riviera Maya reuniones entre sendas comisiones empresariales. Por lo mismo, los presidentes de Brasil y México, Felipe Calderón, anunciaron iniciar un proceso formal de trabajo para analizar los posibles alcances de un acuerdo estratégico y de integración económica y comercial. Enhorabuena.
Por eso, y con la cartera del éxito brasileño bajo el, Lula señaló la importancia de no depender únicamente del intercambio con la economía estadounidense, como México. “México y los empresarios mexicanos no pueden quedarse esperando a que la economía de Estados Unidos se recupera para que ustedes vuelvan a crecer”, expresó el líder carioca.
Y agregó, en aras de que nuestro país voltee hacia Latinoamérica: “México no puede mirar sólo a un lado, tiene que mirar para un lado, pero también para el otro. El mundo es redondo, el mundo no es rectangular”. Los mexicanos tenemos mucho que aprender de los hermanos latinoamericanos.
Con todas las diferencias que han desunido siempre a los países de la región, el sueño de los Libertadores como Bolívar sigue vigente. Tan sólo por el hecho de que los países extranjeros de carácter imperial, lo único que han hecho es extraer el mayor provecho de una relación desigual. No digamos que los países de AL han compartido históricamente al mismo verdugo imperial. Ya es tiempo de que compartan los mismos proyectos. Que sea otro sueño, pero hecho realidad.
Correo: sgb33@hotmail.com
25/febrero/2010
*Surge la Comunidad de Estados de AL
*Fructífera reunión de países de la región
“Para nosotros la patria es América, nuestros enemigos los españoles, nuestra enseña, la independencia y la libertad”: Simón Bolívar.
Concluyó la reunión de los 25 jefes de Estado y de Gobierno de los 32 países de la región de América Latina (AL). El anfitrión fue México. Y la cede, el bello lugar en Cancún, Quintana Roo, conocido como la Riviera Maya. Muchos temas, todos de interés para AL, importantes salieron a flote. Pero quizá el principal logro fue el anuncio de la creación de la Comunidad de Estados latinoamericanos y Caribeños, que en el 2011 definirá programa o principios cuando regresen a Caracas, Venezuela.
El viejo sueño principalmente de Simón Bolívar, pero también de otros Libertadores de la región Latinoamericana, como Francisco de Miranda, Bernardo O´Higgins, José María Martín, Lord Cochrane y quizá Agustín de Iturbide, asoma cada vez que hay un intento de esta naturaleza y se reúnen presidentes de países latinoamericanos.
Esta vez, frente a los embates de la globalización y la necesidad imperiosa de trabajar unidos —al menos esa es la plataforma que está detrás de la intentona de unidad— para superar los estragos de una crisis derivada de los trastornos financieros detonados desde los Estados Unidos. Una crisis que arrastra consigo al mundo y afecta especialmente a los de economías más débiles, entre ellos los de la región latinoamericana.
Por eso se intenta unir esfuerzos para que, con un trabajo conjunto, se puedan diseñar proyectos de autoayuda. Tampoco de compartir miserias, sino todo lo contrario, para intercambiar experiencias, hacer inversiones, negocios interregionales, y empeñarse conjuntamente para salir lo menos raspados de la actual crisis cuyo epicentro está en el norte continental. No digamos un manejo anticrisis sin las recomendaciones del BM y el FMI.
Por eso no se invitó a EU ni a Canadá. Como tampoco se hizo con España o Portugal. Pero también porque la recién creada Comunidad surgió en el marco de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, que a su vez juntó las sesiones de la 21 Cumbre del Grupo de Río y la II Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo. Un poco enredado, pero así fue.
Aparte de la anunciada Comunidad de Estados latinoamericanos y Caribeños, surgieron otros temas que causaron sorpresas o sobresaltos. El diferendo entre los presidentes de Venezuela Hugo Chávez y Álvaro Uribe de Colombia, donde ambos se dijeron sus cosas en tono elevado —y casi ofensivo—, pero que finalmente dio pie a sentarse a limar asperezas, dados los últimos acontecimientos. Pero, entre otras cosas, los confronta el asentamiento de bases militares de EU en Colombia, y porque Chávez es el principal detractor de esas políticas, tanto imperiales gringas como de presunta sumisión colombiana.
Del mismo modo se trató el tema de Haití, el de Argentina por las Malvinas y el de un posible tratado comercial entre México y Brasil. La solidaridad mostrada por todos los países con Haití, a raíz de la devastación que sufrió el país caribeño más pobre de la región.
Con Argentina, el consenso es para que al seno de la Organización de las Naciones Unidas, se lleve el tema motivo del diferendo que tiene ese país con Gran Bretaña, por la soberanía de las Islas Malvinas (motivo de una lastimosa guerra que confrontó a ambos países en 1982), dado que en estos días los británicos han comenzado a hundir sus perforadoras en plataformas marinas para la extracción de petróleo. Pero no sólo por ello, sino porque el control de esas islas, que están dentro de los mares territoriales argentinos, es reconocido por tratados internacionales caducos. No obstante que enmendarlos implica terminar con el viejo colonialismo imperial de dominación y de control, al que se resisten los países con políticas todavía imperialistas.
En el caso del posible incremento del comercio entre México y Brasil (un país cuya diversificación comercial en estos años aciagos de crisis, se ha colocado como uno de los menos afectados; sobre todo por su relación de amplio comercio con el emergente mercado chino e hindú), el que dio las lecciones fue el propio presidente de ese país, Luis Inácio Lula da Silva.
A los mexicanos les dijo “no tener miedo”, porque su país no es más peligroso que los socios comerciales que tiene México. Pero con esa carta entre manos, de un posible convenio comercial, hubo en la Riviera Maya reuniones entre sendas comisiones empresariales. Por lo mismo, los presidentes de Brasil y México, Felipe Calderón, anunciaron iniciar un proceso formal de trabajo para analizar los posibles alcances de un acuerdo estratégico y de integración económica y comercial. Enhorabuena.
Por eso, y con la cartera del éxito brasileño bajo el, Lula señaló la importancia de no depender únicamente del intercambio con la economía estadounidense, como México. “México y los empresarios mexicanos no pueden quedarse esperando a que la economía de Estados Unidos se recupera para que ustedes vuelvan a crecer”, expresó el líder carioca.
Y agregó, en aras de que nuestro país voltee hacia Latinoamérica: “México no puede mirar sólo a un lado, tiene que mirar para un lado, pero también para el otro. El mundo es redondo, el mundo no es rectangular”. Los mexicanos tenemos mucho que aprender de los hermanos latinoamericanos.
Con todas las diferencias que han desunido siempre a los países de la región, el sueño de los Libertadores como Bolívar sigue vigente. Tan sólo por el hecho de que los países extranjeros de carácter imperial, lo único que han hecho es extraer el mayor provecho de una relación desigual. No digamos que los países de AL han compartido históricamente al mismo verdugo imperial. Ya es tiempo de que compartan los mismos proyectos. Que sea otro sueño, pero hecho realidad.
Correo: sgb33@hotmail.com
martes, 23 de febrero de 2010
Los focos rojos
INSEGURIDAD
24/febrero/2010
*La amenaza de la permanencia
*Llamado urgente de la sociedad
La cabeza de la hidra. El narcotráfico está amenazando de manera creciente a la sociedad mexicana. Fenómeno de mil facetas. Los encabezados principales de los diarios ya parecen de nota roja. Y salvo que el problema no se toque directamente, la inseguridad es tema cotidiano de conversación entre la gente, pero sobre todo de la mayor preocupación. Problema con múltiples vertientes. Todos hablan de la amenaza y de las vivencias cercanas, propias o de algún miembro de la familia.
Así surgen las voces más disímbolas —sobre todo las que forman opinión púbica—, de protesta tanto para condenar el flagelo como para encender los focos rojos al Estado para que haga algo. Pero pronto porque urge. ¡No sea que la sociedad se acostumbre a la violencia y a los escenarios de crueldad, al grado de ser vistos con atisbo de normalidad! Porque hacia allá vamos. ¡Y cuidado con eso! Porque de acuerdo con la tendencia actual, esa es una probabilidad muy alta.
Es decir, que mientras no se haga algo diferente a lo emprendido hasta ahora, hacia allá conduce la estrategia antinarco aplicada por el Estado mexicano. Y el gobierno es el principal responsable. Luego de tres años, la batalla resulta infructuosa, o cuando menos insuficiente. Sin embargo el consenso es que el gobierno ha emprendido una “guerra” que a estas alturas más bien ha fallado. Y aún así el propio gobierno no reacciona porque se empecina en hacer más de lo mismo. Pero está claro que para enfrentar al monstruo debe enderezar la estrategia, porque el flagelo es el mayor causante del clima de inseguridad que se padece en casi todo el territorio nacional.
Porque el fenómeno va in crescendo en lugar de retroceder. Y está a su vez creando un ambiente de violencia continua. Y eso cimbra porque amenaza la estabilidad social. Es la inestabilidad como constante. Porque crea zozobra permanente. Por eso la urgencia de enmendar todos los esfuerzos. Y esa es una responsabilidad del gobierno federal.
Cierto que no puede solo. Aunque eso lo venga reconociendo apenas hace días. Y por eso está tratando de pedir la colaboración de la sociedad para enfrentarlo. Al menos eso dijo Calderón en Ciudad Juárez. Pero como que tampoco lo hace muy convencido. Y, o no lo está haciendo por los canales adecuados o no quiere el apoyo. Pero cuidado con más equívocos porque el país ya no está para más errores. Porque de plano se requiere la confianza de la gente. Y ganársela es parte importante de la solución del problema. A estas alturas ya no basta con reconocer las faltas, se tienen que enmendar.
No obstante, el gobierno debe saber que atender el problema de la inseguridad social es ahora impostergable. Luego aplicar las medidas necesarias bajo consenso social es más que urgente. Y sin el mayor retraso. Porque cualquier atraso, es desaprovechar días que resultan cruciales para defender la seguridad y contrarrestar la violencia.
Si en un primer momento el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas decidió sacar a los militares a las calles para justificarse. Mejor dicho, como golpe de timón para legitimarse dada la tan cuestionada elección del 2006, por lo que el competidor Andrés Manuel López Obrador le andaba pisando los talones, al menos por ahora ese asunto está superado, aunque no esté olvidado. Mal que bien a Felipe Calderón se le reconoce ya la investidura de ser el presidente de México.
Esa es una de las críticas que ha recibido porque no hay otra justificación de sacar al Ejército de sus cuarteles (¿o acaso para la militarización del país, pero con qué otro motivo?). La otra es que son muchos aquellos quienes demandan que se atienda el problema porque amenaza con el desbordamiento al grado de lo incontrolable. Es decir, lo meramente intolerable se ha quedado atrás. Y para la sociedad el problema se está convertido en un asunto de vida o muerte.
Así lo demandan las propias Fuerzas Armadas, y la iniciativa privada también; los pronunciamientos de algunos partidos, otros tantos políticos, gobernadores y algunos legisladores. Pero sobre todo, a partir de los pronunciamientos de la sociedad civil organizada, todos juntos están encendiendo los focos rojos por la creciente inseguridad.
Para el general Guillermo Galván, el Ejército no puede seguir de manera permanente en las calles. Porque los soldados no han sido preparados para hacer funciones de policía. Lo dicen todas las voces. Pero eso lo ha interpretado el gobierno como que se quiere dejar manos libres a los narcotraficantes. Para nada. Apenas ayer se lo recomendó el ex presidente colombiano (90-94) César Gaviria Trujillo a Felipe Calderón. Enfrentar el narcotráfico con un carácter militar, tiene que ser algo transitorio y no permanente. “Esa no es la solución al problema”, dijo el ex mandatario a quien le correspondió enfrentar al flagelo en su país en los días más álgidos.
El Ejército en su conjunto, no está preparado para esa batalla. “Hay que hacerla con grupos de élite, con control judicial, con mucho más inteligencia humana y electrónica, y el ejército no es eso”. Apuntó Gaviria. E hizo más recomendaciones. Pero no sólo extranjeros, también mexicanos se han pronunciado por cambiar la ruta de combatir al flagelo.
La iniciativa privada se ha pronunciado porque en tanto no se atienda el problema, el “riesgo país” aumenta, y eso merma las inversiones (con todo y que muchas de ellas no sean productivas, sino especulativas o de bolsa). Hay sectores de empresarios que ya quieren armar a sus propios grupos de choque. Pero hay más pronunciamientos de los más diversos sectores. Pero no obstante se entiende, eso es demasiado peligroso porque es como si cada sector de la sociedad se hiciera justicia por sus propias manos. Eso es el caos, cuando no la anarquía total.
La sociedad juarense se cansa de llamar la atención sobre el problema. Pero ya es un dilema nacional. Y la amenaza va más allá de darle vueltas al asunto. Hay que ponerle soluciones.
Correo: sgb33@hotmail.com
24/febrero/2010
*La amenaza de la permanencia
*Llamado urgente de la sociedad
La cabeza de la hidra. El narcotráfico está amenazando de manera creciente a la sociedad mexicana. Fenómeno de mil facetas. Los encabezados principales de los diarios ya parecen de nota roja. Y salvo que el problema no se toque directamente, la inseguridad es tema cotidiano de conversación entre la gente, pero sobre todo de la mayor preocupación. Problema con múltiples vertientes. Todos hablan de la amenaza y de las vivencias cercanas, propias o de algún miembro de la familia.
Así surgen las voces más disímbolas —sobre todo las que forman opinión púbica—, de protesta tanto para condenar el flagelo como para encender los focos rojos al Estado para que haga algo. Pero pronto porque urge. ¡No sea que la sociedad se acostumbre a la violencia y a los escenarios de crueldad, al grado de ser vistos con atisbo de normalidad! Porque hacia allá vamos. ¡Y cuidado con eso! Porque de acuerdo con la tendencia actual, esa es una probabilidad muy alta.
Es decir, que mientras no se haga algo diferente a lo emprendido hasta ahora, hacia allá conduce la estrategia antinarco aplicada por el Estado mexicano. Y el gobierno es el principal responsable. Luego de tres años, la batalla resulta infructuosa, o cuando menos insuficiente. Sin embargo el consenso es que el gobierno ha emprendido una “guerra” que a estas alturas más bien ha fallado. Y aún así el propio gobierno no reacciona porque se empecina en hacer más de lo mismo. Pero está claro que para enfrentar al monstruo debe enderezar la estrategia, porque el flagelo es el mayor causante del clima de inseguridad que se padece en casi todo el territorio nacional.
Porque el fenómeno va in crescendo en lugar de retroceder. Y está a su vez creando un ambiente de violencia continua. Y eso cimbra porque amenaza la estabilidad social. Es la inestabilidad como constante. Porque crea zozobra permanente. Por eso la urgencia de enmendar todos los esfuerzos. Y esa es una responsabilidad del gobierno federal.
Cierto que no puede solo. Aunque eso lo venga reconociendo apenas hace días. Y por eso está tratando de pedir la colaboración de la sociedad para enfrentarlo. Al menos eso dijo Calderón en Ciudad Juárez. Pero como que tampoco lo hace muy convencido. Y, o no lo está haciendo por los canales adecuados o no quiere el apoyo. Pero cuidado con más equívocos porque el país ya no está para más errores. Porque de plano se requiere la confianza de la gente. Y ganársela es parte importante de la solución del problema. A estas alturas ya no basta con reconocer las faltas, se tienen que enmendar.
No obstante, el gobierno debe saber que atender el problema de la inseguridad social es ahora impostergable. Luego aplicar las medidas necesarias bajo consenso social es más que urgente. Y sin el mayor retraso. Porque cualquier atraso, es desaprovechar días que resultan cruciales para defender la seguridad y contrarrestar la violencia.
Si en un primer momento el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas decidió sacar a los militares a las calles para justificarse. Mejor dicho, como golpe de timón para legitimarse dada la tan cuestionada elección del 2006, por lo que el competidor Andrés Manuel López Obrador le andaba pisando los talones, al menos por ahora ese asunto está superado, aunque no esté olvidado. Mal que bien a Felipe Calderón se le reconoce ya la investidura de ser el presidente de México.
Esa es una de las críticas que ha recibido porque no hay otra justificación de sacar al Ejército de sus cuarteles (¿o acaso para la militarización del país, pero con qué otro motivo?). La otra es que son muchos aquellos quienes demandan que se atienda el problema porque amenaza con el desbordamiento al grado de lo incontrolable. Es decir, lo meramente intolerable se ha quedado atrás. Y para la sociedad el problema se está convertido en un asunto de vida o muerte.
Así lo demandan las propias Fuerzas Armadas, y la iniciativa privada también; los pronunciamientos de algunos partidos, otros tantos políticos, gobernadores y algunos legisladores. Pero sobre todo, a partir de los pronunciamientos de la sociedad civil organizada, todos juntos están encendiendo los focos rojos por la creciente inseguridad.
Para el general Guillermo Galván, el Ejército no puede seguir de manera permanente en las calles. Porque los soldados no han sido preparados para hacer funciones de policía. Lo dicen todas las voces. Pero eso lo ha interpretado el gobierno como que se quiere dejar manos libres a los narcotraficantes. Para nada. Apenas ayer se lo recomendó el ex presidente colombiano (90-94) César Gaviria Trujillo a Felipe Calderón. Enfrentar el narcotráfico con un carácter militar, tiene que ser algo transitorio y no permanente. “Esa no es la solución al problema”, dijo el ex mandatario a quien le correspondió enfrentar al flagelo en su país en los días más álgidos.
El Ejército en su conjunto, no está preparado para esa batalla. “Hay que hacerla con grupos de élite, con control judicial, con mucho más inteligencia humana y electrónica, y el ejército no es eso”. Apuntó Gaviria. E hizo más recomendaciones. Pero no sólo extranjeros, también mexicanos se han pronunciado por cambiar la ruta de combatir al flagelo.
La iniciativa privada se ha pronunciado porque en tanto no se atienda el problema, el “riesgo país” aumenta, y eso merma las inversiones (con todo y que muchas de ellas no sean productivas, sino especulativas o de bolsa). Hay sectores de empresarios que ya quieren armar a sus propios grupos de choque. Pero hay más pronunciamientos de los más diversos sectores. Pero no obstante se entiende, eso es demasiado peligroso porque es como si cada sector de la sociedad se hiciera justicia por sus propias manos. Eso es el caos, cuando no la anarquía total.
La sociedad juarense se cansa de llamar la atención sobre el problema. Pero ya es un dilema nacional. Y la amenaza va más allá de darle vueltas al asunto. Hay que ponerle soluciones.
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